{"id":682,"date":"2016-03-30T16:47:11","date_gmt":"2016-03-30T14:47:11","guid":{"rendered":"http:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/?p=682"},"modified":"2016-07-25T11:31:57","modified_gmt":"2016-07-25T09:31:57","slug":"la-ciudad-mas-alla-de-las-nubes-parte-1-un-paseo-por-las-nubes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/2016\/03\/30\/la-ciudad-mas-alla-de-las-nubes-parte-1-un-paseo-por-las-nubes\/","title":{"rendered":"La Ciudad m\u00e1s all\u00e1 de las nubes: Parte 1 &#8211;  Un paseo por las nubes"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/files\/2013\/11\/Dado.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-99 alignleft\" style=\"border: 0px;margin: 0px\" src=\"http:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/files\/2013\/11\/Dado.png\" alt=\"Dado\" width=\"179\" height=\"160\" \/><\/a>En cuanto la numerosa expedici\u00f3n se acerc\u00f3 r\u00e1pidamente, cubri\u00e9ndose los rostros frente al huracanado viento que les azotaba, dos guardias enanos se apresuraron a abrirles la puerta sur de la Ciudad de Carab\u00e1s sin siquiera hacerles preguntas. Al otro lado de la puerta, en una de las calles de piedra del distrito de los enanos, un grupo de estos maldec\u00eda y amenazaba a los pocos ciudadanos que a\u00fan corr\u00edan por las calles, dirigi\u00e9ndose a los s\u00f3tanos que hab\u00edan habilitado como refugios improvisados.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Las piedras parec\u00edan volar, arrancadas de las paredes y del suelo por la fuerza del viento, y la lluvia ca\u00eda como un torrente. Frank y Yamu usaron sus rangos para convencer a uno de los soldados enanos de que cuidara de la multitud que iba con ellos, pero no hizo falta discutir nada en absoluto. Con una breve charla a gritos para superar el rugido de la tormenta, los enanos prometieron poner a salvo a los elfos y les desearon suerte en lo que fuera que iban a hacer&#8230;<\/p>\n<p>Los muchachos apenas hablaron de sus planes, pero todos, incluidos Harry y William, empezaron a correr en direcci\u00f3n a la colina central de la ciudad, hacia en Palacio de la Marquesa, sobre el que se arremolinaba una terror\u00edfica espiral de neblina verde.<\/p>\n<p>Mientras corr\u00edan por las calles, ayudaron a los guardias que vieron, que a su vez dirig\u00edan a los ciudadanos hacia los lugares mas seguros que conoc\u00edan, y observaron al mismo tiempo el caos que la tormenta repentina estaba provocando. Entraron al Palacio sin ning\u00fan contratiempo, ya que ni siquiera hab\u00edan guardias en la puerta, y corrieron hacia la sala del trono.<\/p>\n<p>All\u00ed dentro se encontraba la propia Marquesa Nefer, visiblemente asustada y nerviosa, junto con el propio Noorgard, el alquimista Mathiassen y los Grandes Heroes de Carab\u00e1s al completo, junto con un grupo de guardias del palacio. Noorgard estaba tratando de convencer a la Marquesa de la necesidad de salir de la sala del trono hacia los s\u00f3tanos del palacio, o a alg\u00fan lugar mas defendible, mientras Mathiassen trataba de explicar que la tormenta parec\u00eda hacerse mayor a cada momento y, de alguna forma, el centro emisor de su energ\u00eda se encontraba en el propio palacio. Los Grandes H\u00e9roes se estaban poniendo del lado de Noorgard y solo les faltaba llevarse a rastras a la pobre Nefer, cuando la Marquesa sinti\u00f3 un tremendo alivio al ver a sus amigos entrar en el sal\u00f3n sanos y salvos.<\/p>\n<p>Abraz\u00e1ndose a Lancia, quien lanz\u00f3 una mirada de enfado hacia Noorgard, la Marquesa se not\u00f3 claramente mas tranquila y empez\u00f3 a ordenar, como imbuida por una misteriosa fuerza de golpe. A pesar de\u00a0la desaprobaci\u00f3n de Noorgard, orden\u00f3 a los guardias que trajeran al Palacio a todos los ciudadanos que a\u00fan quedaban en las calles y no pose\u00edan refugio, y se neg\u00f3 a moverse de su lugar de mando mientras la ciudad no estuviera fuera de peligro. Los muchachos empezaron a discutir con Noorgard y enzarzarse dial\u00e9cticamente incluso con los Grandes H\u00e9roes, que parec\u00edan estar orgullosos de la actitud de la joven dirigente, pero obligados por la peligrosidad de la situaci\u00f3n en pensar mas por su seguridad que por su valent\u00eda. Pero la discusi\u00f3n dur\u00f3 muy poco, porque un guardia herido entr\u00f3 al sal\u00f3n para informar de que tropas enemigas estaban bajando de la torre en obras directamente al interior del palacio.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el guardia, los soldados del Palacio hab\u00edan conseguido retener a los intrusos, un grupo numeroso de goblins negros con extra\u00f1os tabardos negros cuyo s\u00edmbolo era una\u00a0calabaza con una mueca terror\u00edfica, al pie de las enormes escaleras de la torre, pero que seria conveniente pedir refuerzos. De nuevo la Marquesa pidi\u00f3 que los soldados disponibles salieran a ayudar a los ciudadanos, a lo que los Grandes Heroes, para zanjar la discusi\u00f3n, respondieron que ellos mismos serian los encargados de retener a los enemigos en las escaleras. Noorgard, ante la imposibilidad de evacuar a Nefer, acept\u00f3 a rega\u00f1adientes quedarse a su lado para defenderla, y desenvaino una pesada maza de su cinto, oculta bajo \u00a0su t\u00fanica. En ese momento la Marquesa pareci\u00f3 recordar algo terrible y se derrumb\u00f3. Mientras se culpaba por lo sucedido, ante la sorpresa de todo el mundo, que no sabia de que hablaba, cont\u00f3 que en lo alto de la torre a\u00fan hab\u00eda trabajadores y que deb\u00edan ayudarles. Lancia incorpor\u00f3 a Nefer y le pregunt\u00f3 que se explicara, y la esfinge cont\u00f3 a todos que como quer\u00eda que la torre estuviera terminada lo antes posible, uso uno de sus deseos, no para construirla m\u00e1gicamente, sino para que los propios trabajadores no sintieran fatiga ni molestia ninguna, y as\u00ed trabajaran mas r\u00e1pido, con la esperanza de que el Sr. Noorgard nunca averiguara que hab\u00eda hecho trampas. Antes de que nadie pudiera siquiera tratar de re\u00f1ir a la Marquesa, Lancia grit\u00f3 que ellos mismos ir\u00edan a subir a la torre y rescatar a los trabajadores. Nori empu\u00f1\u00f3 sus pistolas, y Frank y Yamu ya hab\u00edan desenvainado sus espadas antes siquiera que los Grandes H\u00e9roes pudieran asimilar nada de lo que estaba ocurriendo.<\/p>\n<p>Harry, dese\u00e1ndoles toda la suerte del mundo, se despidi\u00f3 de sus amigos, decidiendo que seria mejor quedarse en la sala del trono, bajo la protecci\u00f3n de Noorgard y William, y al lado de su maestro. Mientras se alejaba en compa\u00f1\u00eda de su padre Vespero hacia las escaleras de la torre, Lancia vio como Harry trataba de hacer re\u00edr a Nefer dici\u00e9ndole sandeces&#8230;<\/p>\n<p>Los soldados que estaban en la base de la torre parec\u00edan superados en numero, pero los Grandes H\u00e9roes y los muchachos que les estaban acompa\u00f1ando cambiaron las tornas. Crom grit\u00f3 a su hijo que no se entretuviera y se dieran prisa en subir las escaleras, que ellos eran suficiente para evitar que los intrusos escaparan del palacio hacia la ciudad. Esquivando las estocadas de los goblins negros, los cuatro subieron escaleras arriba, deshaci\u00e9ndose de los goblins que bajaban cada vez en menor numero.<\/p>\n<p>Las escaleras parec\u00edan interminables, y no ayudaba en nada que la torre no tuviera ventanas. Pero incluso as\u00ed, Nori pod\u00eda notar el temblor de las paredes y el suelo de la torre, azotada por el hurac\u00e1n. Se manten\u00eda tranquilo, pero no lo estaba&#8230;no estaba seguro de que la torre pudiera aguantar mucho tiempo as\u00ed.<\/p>\n<p>Cuando llegaron arriba encontraron a un grupo de los goblins negros arrastrando cuerpos de varios trabajadores hacia la balconada, a trav\u00e9s de la que se ve\u00eda lo que parec\u00eda un campo de nubes blancas y en calma. Hab\u00edan subido tanto que esta parte de la torre, la mas alta, parec\u00eda estar por encima de las nubes y de la tormenta que azotaba la ciudad, y desde aqu\u00ed arriba nadie dir\u00eda que abajo la ciudad estaba sumida en el caos. Pero los muchachos no pod\u00edan disfrutar de la vista de un campo de nubes infinito, ya que los goblins negros hab\u00edan soltado a los trabajadores y cargaban hacia ellos.<\/p>\n<p>Los goblins luchaban con mas ganas y furia que tino y habilidad, y demostraron no ser rival, al menos en poco numero. Sin que les sorprendiera, los enemigos se desvanec\u00edan en jirones de humo verde \u00a0cuando eran derrotados. En cuanto se deshicieron de ellos, Nori comprob\u00f3 r\u00e1pidamente que los tres trabajadores que estaban arrastrando a\u00fan estaban con vida, y les despertaron. Estos, tremendamente agradecidos, les explicaron que, aunque parec\u00eda inexplicable, estaban trabajando tranquilamente cuando vieron llegar desde las nubes una marabunta de goblins negros. Totalmente perplejos, tardaron en reaccionar mientras los bichejos saltaban a la balconada y les empezaron a golpear. Los primeros trabajadores que ca\u00edan, eran arrastrados de nuevo hacia las nubes, en direcci\u00f3n a un cumulo que se\u00f1alaba. Nori aguz\u00f3 la vista para ver que ese cumulo de nubes grises que se podr\u00eda confundir con un castillo desde lejos, lanzaba rayos indicando que era una nube de tormenta, pero no parec\u00eda moverse en absoluto.<\/p>\n<p>El trabajador afirm\u00f3 que no solo se llevaban a los trabajadores sino que, como pudieron comprobar echando un vistazo a la zona de obras, los goblins se hab\u00edan llevado todo, absolutamente todo, desde las herramientas hasta la comida de los trabajadores.<\/p>\n<p>Indicaron a los trabajadores que bajaran las escaleras, que eran seguras al menos hasta que llegaran abajo, y aun asi , a estas horas, los \u00a0goblins que quedaban estar\u00edan ya derrotados, y se dirigieron a la balconada&#8230;<\/p>\n<p>Frank se negaba con todas sus fuerzas, pero de nada sirvi\u00f3: Lancia en cabeza, por supuesto, pero seguida sin dudarlo por Yamu y Nori, los tres saltaron a las nubes con total confianza&#8230;y las pisaron como quien camina sobre un colchon mullido. Los muchachos se re\u00edan mientras saltaban y se lanzaban al suelo de algod\u00f3n, mientras Frank, con un exceso de celo, pisaba con sumo cuidado las nubes, comprobando su integridad. Mientras Frank usaba su espada para comprobar que efectivamente el suelo de nubes era estable, Lancia arrancaba grandes trozos de nube con la intenci\u00f3n de llev\u00e1rselos y usarlos de almohada. Y\u00a0no contenta con eso, empez\u00f3 a encaramarse al tejado de la torre en construcci\u00f3n, que sobresal\u00eda varios metros por encima de las nubes, ante los gritos de desaprobaci\u00f3n de Frank, que ard\u00eda en una mezcla de furia y exceso de celo. Nori y Yamu la animaban mientras escalaba, y en cuanto lleg\u00f3 arriba Frank confirmo sus mas terribles sospechas cuando, lanzando al aire un fort\u00edsimo \u00abYuhu\u00bb, salt\u00f3 de espaldas para caer literalmente sobre un mont\u00f3n de nubes. Los aplausos de Nori y Yamu duraron poco, pues ambos corrieron hacia la torre, pele\u00e1ndose por ser los segundos en lanzarse al vaci\u00f3, mientras Frank no daba cr\u00e9dito a la temeridad de sus amigos. Mientras hac\u00edan turnos lanz\u00e1ndose al vacio, los muchachos animaban a Frank a saltar, se re\u00edan de \u00e9l o lo criticaban. Lancia le dec\u00eda que si no se arriesgaba se arrepentir\u00eda de no poderles contar esta experiencia a sus nietos. Les dir\u00eda que una vez pudo haber saltado sobre una nube, pero no quiso&#8230;Frank le contest\u00f3 que es muy probable que no les pudiera contar eso a sus nietos, pero al menos \u00e9l vivir\u00eda para tenerlos&#8230;<\/p>\n<p>Por mucho que Lancia, Yamu y Nori se divirtieran, Frank no cay\u00f3 en la tentaci\u00f3n y se dirigieron todos hacia el extra\u00f1o cumulo de nubes oscuras, cruzando una especie de estepa de nubes blancas. Nori avanzaba tranquilo delante, confiado, mientras Frank comprobaba cada cierto tiempo que no hubiera ning\u00fan agujero en las nubes, pinchando con su espada. No olvidaba que estaban a mas de un centenar de metros por encima de la ciudad y no le apetec\u00eda nada caerse de s\u00fabito. Esta actitud no hacia mas que aumentar las criticas hacia su persona y incluso Lancia se met\u00eda con el y se burlaba de forma picara. \u00a0Y de esta forma llegaron sin mas problemas hasta el castillo de nubes.<\/p>\n<p>No hab\u00eda ninguna otra \u00abconstrucci\u00f3n\u00bb a la vista en todo lo que pod\u00edan ver de cielo, as\u00ed que aunque no hubieran preguntado a los trabajadores rescatados no seria dif\u00edcil averiguar que los goblins ven\u00edan de este lugar. Mas a\u00fan cuando vieron que la nube de tormenta parec\u00eda tener un t\u00fanel de entrada. Asom\u00e1ndose a este pasadizo, suficientemente grande para que pasara un grupo de soldados sin problemas, se dieron cuenta de que no seria tan f\u00e1cil cruzar la nube: el corredor chisporroteaba con electricidad est\u00e1tica y de vez en cuando un rel\u00e1mpago se descargaba en su interior. De nuevo Frank trat\u00f3 de que los dem\u00e1s comprendieran lo peligroso de cruzar por ahi, pero hicieron caso omiso, porque parecia el unico paso que pod\u00edan seguir. y as\u00ed Frank se vio arrastrado a arriesgarse con los dem\u00e1s.<\/p>\n<p>Lancia cruz\u00f3 sin problemas, esquivando graciosamente un par de rel\u00e1mpagos, y avanzando tan r\u00e1pido que los rayos parec\u00edan no poder alcanzarla. Yamu corri\u00f3 atravesando el pasillo y Frank le segu\u00eda, maldiciendo la suerte que el elfo parec\u00eda tener y lo f\u00e1cil que parec\u00eda esquivar los rayos mientras a \u00e9l le constaba tanto. Nori, con las piernas mucho mas cortas que sus compa\u00f1eros, a\u00fan estaba a mitad de pasillo cuando todos hab\u00edan pasado, y a pesar de que sobretodo Lancia sufr\u00eda por la lentitud con la que avanzaba y el peligro que eso reportaba, parec\u00eda no inmutarse y mantener una calma g\u00e9lida, incluso cuando fue alcanzado levemente por alg\u00fan rel\u00e1mpago que le propino una descarga casi revitalizadora.<\/p>\n<p>En cuanto accedieron al interior del nubarr\u00f3n les vino a la mente un viejo cuento de ni\u00f1os sobre gigantes, alubias y castillos en las nubes, porque en mitad de la cupula que formaba la nube se encontraba , sentado en cuclillas, un enorme gigante met\u00e1lico que parec\u00eda construido en Siderita y repleto de runas Arisazi, como hab\u00edan encontrado en tantas ocasiones a lo largo de sus exploraciones. En el techo, una especie de lampara de cristal verde emiti\u00f3 rayos tambi\u00e9n de este color que recorr\u00edan el hueco en el hombro del gigante que la ausencia de su brazo dejaba. Nori ve\u00eda como estos rayos de luz parec\u00edan reparar poco a poco los da\u00f1o de la enorme maquina, a la vez que indic\u00f3 con se\u00f1as a sus compa\u00f1eros la presencia en el suelo de unos pocos cad\u00e1veres de goblins negros recientes, cerca de otro pasillo de salida. Mientras el explorador enano continuaba reuniendo informaci\u00f3n de la sala, los dem\u00e1s discut\u00edan el mejor modo de llegar al otro al otro lado de la c\u00fapula sin despertar al gigante guardi\u00e1n.<\/p>\n<p>Nori les informo de las rutas hasta el siguiente pasillo, que parec\u00eda de salida, y desgraciadamente hab\u00eda visto que tambi\u00e9n estaba cubierto de rel\u00e1mpagos. La sala estaba repleta de extra\u00f1as construcciones similares a muebles que parec\u00edan estar construidas directamente con nubes solidificadas, de forma que pod\u00edan ir por el suelo us\u00e1ndolas de cobertura, como si fueran ratones cuidadosos. Pero Nori tambi\u00e9n se\u00f1alo que en lo que parec\u00edan estantes se\u00a0acumulaban un mont\u00f3n de objetos extra\u00f1os, y muy posiblemente valiosos, con lo cual podr\u00edan aprovechar la intrusi\u00f3n y sacar algo en claro. As\u00ed que , para asegurar que no hac\u00edan mucho ruido, Lancia y Yamu correr\u00edan por el suelo, para vigilar al gigante y poder reaccionar si fuera necesario, mientras que Nori y Frank, los mas interesados en el saqueo, escalar\u00edan sigilosamente los muebles hasta las estanter\u00edas.<\/p>\n<p>Todo parec\u00eda ir perfectamente para el equipo del suelo, que lleg\u00f3 hasta el umbral. Lancia y Yamu revisaron los cad\u00e1veres para ver que hab\u00edan muerto recientemente en una pelea, seguramente\u00a0con el gigante. Les llam\u00f3 la atenci\u00f3n que los cad\u00e1veres no hubieran desaparecido, pero supusieron que la naturaleza m\u00e1gica de todo lo que estaban viviendo tenia mucho que ver. En ese momento el gigante de metal pareci\u00f3 despertarse. Lancia y Yamu se ocultaron , preocupados, y dirigieron la vista a los estantes. All\u00ed Nori y Frank se afanaban en saquear los objetos que les parec\u00edan mas valiosos, hasta que ambos vieron como el gigante despertaba. Frank guard\u00f3 todo lo que llevaba en las manos en su mochila, se levant\u00f3 en posici\u00f3n defensiva, desenvain\u00f3 su espada por puro instinto y mir\u00f3 a su lado para comprobar que Nori estaba a su lado&#8230;pero no lo encontr\u00f3.<\/p>\n<p>Nori, en cuanto hab\u00eda visto que el gigante se mov\u00eda, hab\u00eda saltado a la pared, se hab\u00eda encaramado y \u00a0hab\u00eda lanzado un hechizo que le mimetizaba tan bien con su entorno que era pr\u00e1cticamente invisible.<\/p>\n<p>Mientras Lancia sufr\u00eda su enfado en silencio y vigilaba los movimientos de Frank, Nori bajaba escalando al suelo. Frank esquiv\u00f3 los rayos de fuego verde que el gigante le lanzaba mientras saltaba de estante en estante. Lancia y Yamu trataron de darle algo de ayuda tratando de atraer la atenci\u00f3n del gigante, y se lanzaron al pasillo de salida en cuanto lo consiguieron. Nori cruz\u00f3 bajo las piernas del enorme ser met\u00e1lico, y Frank corri\u00f3 tras \u00e9l, mientras el gigante se sent\u00eda desbordado. Lancia y Yamu gritaban a sus amigos que corrieran mientras llegaban al final del pasillo, esquivando los rel\u00e1mpagos, y cruzaron una especie de portal de luz verde brillante de un salto, sin pensarlo, sintiendo simplemente un leve cosquilleo. No vieron a Nori cruzar, hasta que aterriz\u00f3 al otro lado dando volteretas. Los tres se quedaron unos instantes mirando el portal desde el otro lado hasta que Frank tambi\u00e9n lo cruz\u00f3, y cay\u00f3 como un saco al suelo, fulminado.<\/p>\n<p>Frank no sabia que hab\u00eda pasado. Hace un instante estaba corriendo por un pasillo repleto de rel\u00e1mpagos perseguido por un gigante met\u00e1lico. Hab\u00eda cruzado un portal verde y todo se volvi\u00f3\u00a0oscuro. Pero ahora estaba sentado en una silla en una habitaci\u00f3n muy lujosa y recargada, repleta de colores rojos, candelabros de oro y cortinas de terciopelo. Hab\u00eda una ventana, pero no ve\u00eda el exterior porque las cortinas estaban echadas. Antes de que pudiera extraer cualquier conclusi\u00f3n, una mano femenina le acarici\u00f3 el hombro y el cuello. Not\u00f3 unas afiladas unas, pero tambi\u00e9n un suavisimo tacto. Cuando se gir\u00f3 vio a Lancia, sonriendo maliciosamente ense\u00f1ando unos afilados colmillos vampiricos. Aunque realmente no era Lancia, pens\u00f3. Es la otra Lancia, ya la hab\u00eda visto antes: su piel era azulada, sus ojos verdes brillaban, pose\u00eda un par de alas membranosas, como de murci\u00e9lago, y sus garras y dientes parec\u00edan muy peligrosos, al igual que su mirada y su actitud. Caminaba a su alrededor de forma provocativa, como deslizandose, mientras acariciaba el pecho de Frank y sus brazos, y no le quitaba ojos, como analizandole.<\/p>\n<p>A Frank le costaba mantener la cabeza fr\u00eda ante este ser, pero ayudaba bastante a mantenerse vigilante la actitud depredadora de \u00dcberlancia. Frank se levant\u00f3 con cuidado de la silla, y la sucubo empez\u00f3 a hablar. Le dijo que esperaba algo mejor que \u00e9l, pero que le servir\u00eda. Le empez\u00f3 a contar que al parecer \u00e9l era muy importante para \u00abla otra\u00bb , diciendo esto \u00faltimo con desprecio, y que eso lo pod\u00eda aprovechar ella para encontrar una forma de escapar de aqu\u00ed&#8230;y esto \u00faltimo lo dijo con rabia. Mientras esta Lancia le informaba riendo que, efectivamente, hab\u00eda muerto hace nada al cruzar el portal verde, y que la pobre Lancia, esa que tanto le importaba, estar\u00eda ahora llorando sobre su cadaver, Frank se acercaba disimuladamente a la ventana y trato de echar un vistazo al exterior, viendo una calle ligeramente familiar de lo que parec\u00eda una ciudad g\u00f3tica, tenebrosa y oscura. Frank trat\u00f3 de conseguir la iniciativa en la conversaci\u00f3n, pero Lancia parec\u00eda dominar la situaci\u00f3n. Sus intentos de extraer informaci\u00f3n o amenazarla solo le divert\u00edan mas, hasta que \u00dcberLancia le dijo que no era tan mala, que solo quer\u00eda hacer un trato en el que todos ganaran. Ella podr\u00eda devolverle a la vida, simplemente cedi\u00e9ndole un poco de su alma a trav\u00e9s de un beso, y as\u00ed su pobre \u00abotra\u00bb Lancia no estar\u00eda tan triste llorando sobre su cad\u00e1ver. A cambio le dir\u00eda que los trabajadores secuestrados estaban siendo arrastrados hasta el puerto de la Ciudad mas all\u00e1 de las nubes, y que la forma de salir de all\u00ed era a trav\u00e9s de los elementos. A Frank empezaba a cargarle la situaci\u00f3n, pero estaba claro que esta Lancia tenia todos los ases. Sin a\u00fan comprender porque le hab\u00eda dado la informaci\u00f3n para rescatar a los trabajadores y escapar de este extra\u00f1o lugar, accedi\u00f3 al trato, agarr\u00f3 violentamente a Lancia para sorpresa y satisfacci\u00f3n de ella, y le dio un beso. Mientras una ola de fuego convert\u00eda a \u00dcberlancia en la Lancia que si que conoc\u00eda y la habitaci\u00f3n se desvanec\u00eda, Frank oy\u00f3 a \u00fcberLancia quejarse: \u00ab\u00a1Eso es trampa!\u00bb<\/p>\n<p>Frank abri\u00f3 los ojos. \u00dcberLancia estaba bes\u00e1ndolo. Tardo solo un segundo en darse cuenta, por las lagrimas en los ojos de ella, que era realmente Lancia en forma de \u00dcberLancia, y el se hallaba en el tendido en el suelo al otro lado del portal. Tras una Lancia que ahora le abrazaba llena de alivio y alegr\u00eda, se encontraban Yamu y Nori, visiblemente menos afectados por la muerte de Frank, y en absoluto asombrados por su extra\u00f1a resurrecci\u00f3n. De hecho, ambos empezaron a creer en la teor\u00eda de que su muerte hab\u00eda sido fingida solo para que Lancia le diera un beso, con lo que encima se enfadaron con \u00e9l.<\/p>\n<p>No sab\u00edan que es lo que hab\u00eda ocurrido, pero el caso es que ahora estaban al otro lado, todos juntos, en mitad de un desierto de arena gris, bajo un cielo nocturno sin estrellas y a solo un centenar de metros de una ciudad de aspecto g\u00f3tico que recordaba vagamente a su propia ciudad, la Ciudad de Carab\u00e1s.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En cuanto la numerosa expedici\u00f3n se acerc\u00f3 r\u00e1pidamente, cubri\u00e9ndose los rostros frente al huracanado viento que les azotaba, dos guardias enanos se apresuraron a abrirles la puerta sur de la Ciudad de Carab\u00e1s sin&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[270],"tags":[],"class_list":["post-682","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sesiones-de-juego"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/682","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=682"}],"version-history":[{"count":15,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/682\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":701,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/682\/revisions\/701"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=682"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=682"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=682"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}