{"id":678,"date":"2016-03-02T09:37:10","date_gmt":"2016-03-02T07:37:10","guid":{"rendered":"http:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/?p=678"},"modified":"2016-03-02T09:37:10","modified_gmt":"2016-03-02T07:37:10","slug":"recetas-familiares","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/2016\/03\/02\/recetas-familiares\/","title":{"rendered":"Recetas familiares"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/files\/2013\/11\/Medallon-CA.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft wp-image-103\" style=\"border: 0px;margin: 0px\" src=\"http:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/files\/2013\/11\/Medallon-CA.png\" alt=\"Medallon CA\" width=\"179\" height=\"160\" \/><\/a><\/p>\n<p><em>\u00abFrank estaba haciendo su ronda diaria, a pesar de ser teniente, porque sabia que estar en contacto con la calle era lo que le manten\u00eda capacitado para su puesto. Y era una forma estupenda de ir repartiendo buena suerte, pensaba, mientras iba lanzando monedas de cobre, que encontraba a espuertas en sus aventuras, hacia lugares donde los ni\u00f1os sol\u00edan jugar para que las encontraran.\u00bb<\/em><\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p><em>\u00abAntes no habr\u00eda sido tan generoso, pensaba mientras lanzaba una moneda de plata a un lugar particularmente dif\u00edcil de ver. Quien sabe cuanto tiempo se quedar\u00eda all\u00ed esa moneda, y a quien acabar\u00eda dando suerte finalmente. Claro que ahora estaba teniendo mucha suerte, estaba con una chica fant\u00e1stica, tenia un buen trabajo protegiendo su hogar y le ca\u00edan muy bien sus compa\u00f1eros, a pesar de nunca lo admitir\u00eda. Y el enano todav\u00eda no hab\u00eda decidido matarlo. Antes las cosas no eran as\u00ed&#8230;<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Un peque\u00f1o Frank estaba corriendo por las callejuelas de Gondor, cargando un saquito a la espalda, esquivando a adultos, cajas y animales por igual. Cre\u00eda que los hab\u00eda despistado en el mercado, pero prefer\u00eda asegurarse de que nadie sab\u00eda donde estaba su casa. Normalmente habr\u00eda ido a su escondite a cambiarse su ropa y ponerse una peluca rubia, pero con el ojo morado y las contusiones en la cara, no iba a enga\u00f1ar a nadie.<\/em><\/p>\n<p><em>Llego al anochecer, se meti\u00f3 en el callej\u00f3n de al lado y escal\u00f3 hasta su ventana. La habitaci\u00f3n era espartana, pero estaba limpia. La sabana de la cama proteg\u00eda bastante de los pinchazos de la paja y la chimenea estaba ardiendo de forma alegre, d\u00e1ndole la bienvenida con un agradable calor. Era mucho mejor que los ocasionales puentes, portales o \u00e1rboles con los que tenia que conformarse a veces. Su padre estaba sentado al lado de la chimenea y aunque se ve\u00eda una bota de vino vac\u00eda, no tardo un segundo en reparar en la presencia de su hijo y poner cara de preocupaci\u00f3n.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>-\u00bfQu\u00e9 te ha pasado en la cara?- Espero pacientemente a que su hijo se encogiera de hombros, se pensara alguna mentira para no preocuparlo, claudicara y le contestara.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; Nada importante, los hermanos Heferson estaban cogiendo a Val para reclutarla para la banda del se\u00f1or Fagin. Les dije que la dejaran en paz y fueron a por mi tambi\u00e9n, porque se creen que tambi\u00e9n soy hu\u00e9rfano- Aqu\u00ed Frank le\u00a0 dedico una mirada de reproche a su padre.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; \u00bfEntonces fueron los Heferson los que te pusieron el ojo morado? Ven, te voy a poner ung\u00fcento para los moratones.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; \u00a1No me pongas esa bazofia que vendes como si fuera un curalotodo, se con que la haces y que no sirve de nada! Y no, no fueron los Heferson. Cuando ven\u00edan a por mi, no vieron que estaba a lado de unas piedras de r\u00edo. No llegaron a acercarse.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; Este ung\u00fcento es del bueno, del que usaba yo. Ahora deja que te cure y contin\u00faa dici\u00e9ndome que te ha pasado.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; Pues, \u00a1ay!, pues yo no vi al resto de la banda. Se acerco por detr\u00e1s el bruto de El Jud\u00eda y me dio un pu\u00f1etazo, me tiro al suelo y se puso encima de m\u00ed, tiene doce, \u00bfsabes? El caso es que me puse a dar patadas y rodillazos mientras me pegaba pu\u00f1etazos hasta que le acert\u00e9 en la entrepierna. Mientras gimoteaba sal\u00ed corriendo y me met\u00ed en el mercadillo para despistarlos. Luego vine aqu\u00ed. Pero no me han seguido, tranquilo.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; Tienes que ir con cuidado, ya sabes que Papa a veces enfada a personas como el se\u00f1or Fagin, y si esas personas supieran que tengo un hijo, lo usar\u00edan en mi contra. Es mas seguro que continuemos como hasta ahora. \u00bfY en la bolsa que traes?\u00bfdos cebollas y un nabo? \u00bfA quien le has robado eso?<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>En ese punto Frank guardo silencio y le mand\u00f3 una mirada a su padre como diciendo \u201cno te importa y adem\u00e1s te vas a comer tu parte\u201d y cogio una cebolla dispuesto a com\u00e9rsela como si fuera una manzana.<\/em><\/p>\n<p><em>Su padre murmuro algo como \u201cno se de donde has aprendido esa mirada, jovencito\u201d y le birl\u00f3 la cebolla antes de que Frank la pudiese morder, se acerco al hogar y abri\u00f3 un saco, dejando ver zanahorias, patatas, garbanzos, un trozo de queso, dos huevos, un par de salchichas y un buen trozo de carne, lo puso junto con las cebollas y el nabo que hab\u00eda tra\u00eddo Frank y unas setas en una peque\u00f1a olla y se dispuso a cocinar el famoso \u201cpuchero de todo Melher\u201d ante la at\u00f3nita mirada de su hijo.<\/em><\/p>\n<p><em>&#8211; Uauh! \u00bfY toda esa comida?\u00bfa quien le has estafado?<\/em><\/p>\n<p><em>En ese punto su padre guardo silencio y le mand\u00f3 una mirada a Frank como diciendo \u201cno te importa y adem\u00e1s te vas a comer tu parte\u201d. Frank se sonr\u00edo un poco y murmuro algo como \u201cno se de donde has aprendido esa mirada, viejales\u201d.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Despu\u00e9s de dar buena cuenta del puchero, que sirvieron dentro de unas grandes hogazas de pan, su padre le trajo una cosa m\u00e1s del saco que tra\u00eda. Un par de pastelitos de crema de lim\u00f3n y miel, haciendo las delicias de su joven hijo, que ya sonre\u00eda abiertamente, y el se comi\u00f3 una naranja de postre, mientras terminaba la segunda bota de vino. Eran raros esos momentos de abundancia, en los estaban calientes y con la barriga llena. Hab\u00eda visto momentos en los que su hijo lloraba en silencio y en los que el tambi\u00e9n lloraba en silencio, ya fuera porque se acordaba de su esposa o porque se avergonzaba de su comportamiento delante de su hijo. Alg\u00fan d\u00eda encontrar\u00eda el trabajo que les har\u00eda ricos y podr\u00edan vivir bien todo el rato, pero siempre acababan pill\u00e1ndolo unos u otros. Pero alg\u00fan d\u00eda, eso cambiaria. Cuando encontraran su suerte, esta intentar\u00eda escaparse otra vez, pero siempre se puede luchar para que se quede un d\u00eda m\u00e1s. Aunque normalmente se acababa perdiendo.<\/em><\/p>\n<p><em>-Vamos Frank, vamos a dormir que ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana tocan las lecciones de lectura y escritura. Y no me pongas esa cara, es muy importante para ser alguien de valor el d\u00eda de ma\u00f1ana. El Jud\u00eda ese nunca aprender\u00e1 a escribir, y ya veras como acaba.<\/em><\/p>\n<p><em>Frank se acurruc\u00f3 al lado de su padre, sintiendo su presencia y esforz\u00e1ndose en no echar a nadie m\u00e1s de menos. No le hacia falta nadie mas, seguro. Seguro.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><em>Frank \u00a0sonr\u00edo mientras colocaba otra moneda de cobre entre unas piedras. Los ni\u00f1os usar\u00edan el dinero en lo que quisieran, o lo guardar\u00edan para algo importante, seg\u00fan lo listos que fueran, pero se acostumbrar\u00edan a ser observadores y a no pedir a los dem\u00e1s nada, sino a buscar ellos mismos sus recompensas. Y no se pod\u00edan hacer mucho da\u00f1o con lo que obtuvieran por monedas de cobre, aparte de alg\u00fan empacho, pero de esas cosas tambi\u00e9n se aprende.<\/em><\/p>\n<p><em>Mientras pudiera, iba a seguir celebrando su racha de buena suerte. Nunca eran muy largas, pero una cosa que hab\u00eda aprendido desde muy ni\u00f1o era que siempre se pod\u00eda luchar para que duraran un d\u00eda m\u00e1s. A veces se ganaba. La clave era ganar hasta el final de tus d\u00edas. Eso era lo que siempre le hab\u00eda dicho su padre.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abFrank estaba haciendo su ronda diaria, a pesar de ser teniente, porque sabia que estar en contacto con la calle era lo que le manten\u00eda capacitado para su puesto. Y era una forma estupenda&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[273],"tags":[],"class_list":["post-678","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-manual-de-campo-de-la-centuria-argentea"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/678","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=678"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/678\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":680,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/678\/revisions\/680"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=678"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=678"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=678"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}