{"id":487,"date":"2014-08-08T01:37:37","date_gmt":"2014-08-07T23:37:37","guid":{"rendered":"http:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/?p=487"},"modified":"2014-08-08T07:46:42","modified_gmt":"2014-08-08T05:46:42","slug":"un-viaje-inesperado-parte-8-un-noche-en-la-opera","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/2014\/08\/08\/un-viaje-inesperado-parte-8-un-noche-en-la-opera\/","title":{"rendered":"Un viaje inesperado: Parte 8 &#8211; Una noche en la \u00f3pera"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/files\/2013\/11\/Dado.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-99 alignleft\" style=\"border: 0px;margin: 0px\" src=\"http:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/files\/2013\/11\/Dado.png\" alt=\"Dado\" width=\"179\" height=\"160\" \/><\/a><\/p>\n<p>A pesar de que Niels estaba inconsciente y aparentemente libre de la posesi\u00f3n que le afectaba, y de que Magnus continuaba bajo el embrujo de Lancia (aunque ya era evidente que Magnus iba a continuar confiando en Lancia mas all\u00e1 del hechizo), el resto de bandidos a\u00fan les persegu\u00eda y estaban a punto de llegar a lo alto de la torre. El propio Magnus, cojeando, se ofreci\u00f3 a tratar con ellos, seguro de que iban a respetar su decisi\u00f3n de l\u00edder.<\/p>\n<p>En cuanto el falso ejercito de bandidos lleg\u00f3 a la puerta de la torre, Magnus les explic\u00f3 que el mal que afectaba a Niels hab\u00eda sido revocado, ense\u00f1ando el cuerpo inconsciente de su hermano para apoyar la verdad. A\u00fan as\u00ed, los bandidos estaban en una situaci\u00f3n delicada, pues sin el apoyo de la magia de Niels no tardar\u00edan en ser capturados. Magnus lleg\u00f3 a un acuerdo con los j\u00f3venes h\u00e9roes, entreg\u00e1ndose \u00e9l mismo a cambio de liberar a todos sus hombres.<\/p>\n<p><!--more-->Dado que la mayor\u00eda de los causantes de los estragos hab\u00edan sido asesinados por el propio Niels, y la mayor\u00eda de los que ahora integraban el ejercito eran aspirantes novatos y criminales de poca monta, Lancia no solo acept\u00f3 el trato sino que reuni\u00f3 a los veteranos supervivientes y les instig\u00f3 a empezar una nueva vida. Aprovechando su forma diab\u00f3lica, les amenaz\u00f3 con volver a buscarles si volv\u00edan a las andadas del mundo criminal, y para ayudarles les regalo un par de monedas de oro a cada uno. Los bandidos, confundidos entre la visi\u00f3n terror\u00edfica de una diablesa que les amenazaba y al mismo tiempo se compadec\u00eda de ellos, aceptaron las monedas y se marcharon, con las leyendas de los demonios del acero resurgiendo en sus cabezas y con la intenci\u00f3n de no provocar su regreso si estaba en sus manos. Solo uno de ellos consigui\u00f3 reunir suficiente valor para acercarse a Lancia, con la cabeza gacha, para pedirle por favor si le pod\u00eda devolver su mascota. El hombre se\u00f1alaba el pato que Lancia sujetaba en brazos. Lancia le pregunt\u00f3 si se lo iba\u00a0 a comer o si iba a cuidarlo, a lo que el hombre le respondi\u00f3 que era su mascota y le hacia compa\u00f1\u00eda desde hace mucho tiempo, y nunca se le ocurrir\u00eda hacerle da\u00f1o. Con un poco de pena por separarse de su nuevo amigo, pero con mucha alegr\u00eda por que se reun\u00eda con su compa\u00f1ero, Lancia entreg\u00f3 el pato a su due\u00f1o y los bandidos se marcharon. Mientras caminaban se o\u00edan algunos gritos de agradecimiento a Lancia y Magnus, vertidos desde el anonimato de la turba, por si acaso. En cuanto los bandidos se fueron, Lancia volvi\u00f3 a cambiar de forma a la suya habitual, en un abrir y cerrar de ojos y en mitad de un fulgor de fuego que pareci\u00f3 consumirla desde los pies a la cabeza. Incluso hizo un sonido similar al que se escucha en los trucos de los magos charlatanes. \u00a1Pooof!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tras haber solucionado el tema de los bandidos, Lancia y Magnus llevaron al dormido Niels a su cama mientras Frank, Nori y el extra\u00f1o Yamu revisaban el castillo para recuperar lo que se pudiera. Ahora que los bandidos iban a abandonar la fortaleza y la magia de Niels y su posesi\u00f3n ya no la iba a mantener, no se iba a mantener en pie durante mucho tiempo. Mientras revisaban el castillo, uberYamu no dejaba de protestar por todo y esgrimir discursos de grandeza y superioridad, mientras Nori y Frank aguantaban el chaparr\u00f3n. De repente y sin previo aviso, \u00fcberYamu volvi\u00f3 a cambiar y un muy confundido Yamu regres\u00f3 de donde fuera que hab\u00eda ido. Nori y Frank le dieron unas m\u00e1s bien escuetas explicaciones y Yamu contest\u00f3 cont\u00e1ndoles en donde hab\u00eda estado: Lo \u00fanico que recordaba era que despert\u00f3 en un lugar extra\u00f1o, oscuro y tenebroso. Ten\u00eda la sensaci\u00f3n de estar viviendo una pesadilla, y de que alguien le persegu\u00eda. Y recordaba vagamente que notaba la cercan\u00eda de Nori y Lancia. Lo \u00faltimo que recordaba era que, sin querer, empez\u00f3 a correr como un loco, como huyendo, sobre lo que parec\u00eda una calzada empedrada\u2026y ahora hab\u00eda despertado aqu\u00ed.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tras las pocas aclaraciones, guardaron el poco bot\u00edn que hab\u00edan conseguido y se reunieron con Lancia y Magnus en la habitaci\u00f3n donde Niels estaba descansando. Lo l\u00f3gico era que hubieran esperado a que Niels despertara, pero todos ten\u00edan muchas ganas de largarse de la fortaleza infernal. No quer\u00edan pasar la noche all\u00ed, y adem\u00e1s, seria mejor que Niels estuviera lo m\u00e1s lejos posible del volc\u00e1n en cuanto despertara, por si la extra\u00f1a presencia volv\u00eda a encontrarle. Mientras Lancia, Frank y Magnus discut\u00edan la mejor forma de transportar a Niels, Yamu y Nori discut\u00edan sobre un extra\u00f1o brebaje que conten\u00eda una de las botellas que hab\u00edan saqueado. Convencido de que deb\u00eda tratarse de alg\u00fan tipo de licor, por su color marr\u00f3n turbio, Yamu le hecho un buen trago\u2026y cayo dormido casi al instante. Nori, burl\u00e1ndose de lo flojo que Yamu hab\u00eda sido a pesar de ser un elfo, prob\u00f3 tambi\u00e9n el extra\u00f1o brebaje en un acto de bravuconer\u00eda que termin\u00f3 de la misma forma. Por mucho que Lancia y Frank lo intentaron, tanto Yamu como Nori no se despertaban, pero al menos parec\u00edan felices y en buenas condiciones. Cargaron las cajas que hab\u00edan rescatado y los cuerpos dormidos de Yamu, Nori y Niels en uno de los carromatos que los bandidos hab\u00edan dejado en su huida. El propio Magnus conduc\u00eda el carro hacia Lurenia, en donde se supone que Harry les esperaba con los prisioneros que hab\u00edan rescatado.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con Nori y Yamu profundamente dormidos y con cara de estar so\u00f1ando con los angelitos, y Magnus concentrado en el manejo del carromato, Lancia y Frank vieron la ocasi\u00f3n de hablar seriamente de lo que hab\u00eda pasado. Lancia le recrimin\u00f3 a Frank que este hubiera atacado a Niels cuando Yamu lo dejo paralizado, ya que esa actitud le pareci\u00f3 muy violenta. Frank trat\u00f3 de defenderse, explic\u00e1ndole a Lancia que Niels solo estaba paralizado, pero a\u00fan pod\u00eda ser peligroso. Admiti\u00f3 que tenia miedo de Niels, y Lancia le dijo que ella tambi\u00e9n, pero en otro aspecto. Al parecer, lo mismo que afecto a Niels parece haber afectado a ellos mismos, a Lancia misma. Frank se dio cuenta de lo que Lancia trataba de decir y admiti\u00f3 que deb\u00eda haber pensado mejor lo que hab\u00eda hecho. Es verdad que Lancia tambi\u00e9n hab\u00eda cambiado, y le jur\u00f3 que a ella no la habr\u00eda atacado. Lancia se sorprendi\u00f3 al sentir que las disculpas de Frank parec\u00edan ser sinceras. No era muy buena distinguiendo las mentiras de las verdades, pero en el caso de Frank era muy posible que no las supiera distinguir porque hasta el momento no hab\u00eda dicho ninguna. Sea como fuera, Lancia le confes\u00f3, algo sonrojada, que se alegraba de que Frank estuviera de su lado. Frank, tratando de parecer algo mas duro despu\u00e9s de un momento de debilidad, le dijo que seria mejor mantener el asunto de las transformaciones en secreto, y que no se lo contar\u00eda a nadie. Lancia, mostrando de nuevo un alarde de ingenuidad, le confes\u00f3 a Frank que confiaba en \u00e9l, a lo que Frank le contest\u00f3 que seria mejor que no lo hiciera. A\u00fan as\u00ed, Lancia no dej\u00f3 de sonre\u00edr. Magnus, desde el asiento del conductor, no pudo esconder una peque\u00f1a risilla picara. Y Frank trataba de esconder una sonrisa que no pegaba en absoluto con todo lo que hab\u00eda dicho.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El extra\u00f1o grupo lleg\u00f3 a Lurenia bien entrada la noche. Los guardias que estaban apostados desde el fallido asalto los vieron llegar y una gran comitiva los recibi\u00f3 en la plaza del pueblo. Harry se asegur\u00f3 de que todos, en especial Lancia, estuvieran bien, y pregunt\u00f3 como hab\u00eda ido todo. Presentaron a Magnus y a Niels tanto como los causantes como las victimas de todo este turbio asunto, y aseguraron a Oskar, el l\u00edder del pueblo, que el asunto estaba zanjado. El ej\u00e9rcito falso de Jack se hab\u00eda disuelto y los ataques indiscriminados cesar\u00edan. Muy agradecidos, les cedieron algunas camas para que pudieran descansar.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente Nori y Yamu se sent\u00edan de lo m\u00e1s rejuvenecidos. El sue\u00f1o hab\u00eda sido m\u00e1s que reparador y se encontraban mejor que nunca. Esto fue un alivio sobretodo para Yamu, que hab\u00eda vivido un tiovivo de emociones y situaciones muy poco habituales. Pero ahora ve\u00eda las cosas desde otro punto de vista. Mientras viajaban de nuevo hacia la Universidad de Jack, Yamu, Nori y Lancia hablaron del tema de sus transformaciones y se calmaron unos a otros, al menos lo que pudieron. Yamu tambi\u00e9n not\u00f3 un cierto cambio en la actitud de Frank.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Tardaron poco en llegar a la Universidad. Durante el camino Lancia aseguraba a Magnus que Niels estar\u00eda bien cuidado en la Universidad, que su intenci\u00f3n seria que se quedara recluido all\u00ed para que los magos investigaran que era exactamente lo que le hab\u00eda ocurrido. Magnus quer\u00eda quedarse con su hermano, pero nadie pod\u00eda asegurar que a \u00e9l le reclamaran las autoridades por sus cr\u00edmenes. A\u00fan as\u00ed Lancia tratar\u00eda de convencer a Jack. Niels se hab\u00eda despertado. Tras la noche de descanso y al alejarse cada vez m\u00e1s de la zona infernal, su cabeza iba recuperando la cordura. A veces continuaba hablando en plural refiri\u00e9ndose a \u00e9l mismo, a veces a\u00fan tenia la necesidad de acercarse hacia la zona maldita, pero los momentos de lucidez y de espanto eran cada vez mayores. En cuanto llegaron a la Universidad, la mayor\u00eda de los s\u00edntomas de locura remitieron.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El propio Lauritz les recibi\u00f3 de inmediato en cuanto entraron a los patios. Horas antes, la noche anterior, el Cabo Orton y sus soldados hab\u00edan llegado con un grupo de bandidos capturados e informaron de que los h\u00e9roes se hab\u00edan encaminado a la fortaleza. Lauritz dedujo que, habiendo llegado en buen estado de salud, hab\u00edan conseguido acabar con el problema. Los chicos le dijeron que si, pero que quer\u00edan hablar inmediatamente con Jack. Lauritz se disculp\u00f3 de inmediato y les hizo acompa\u00f1ar hasta los aposentos de Jack, que parec\u00eda ligeramente ansioso por hablar con ellos. Los j\u00f3venes h\u00e9roes mostraron su deseo de hablar con Jack en privado, y Jack hizo salir a Lauritz, inst\u00e1ndole a que se preparara para salir de viaje con los chicos, cumpliendo su promesa. Lauritz, lejos de incomodarse porque le echaran de la sala, se alegr\u00f3 por poder abandonar por una temporada la Universidad y sali\u00f3 raudo a preparar su equipaje.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>En la sala se quedaron Jack, los chicos, Magnus y Ehishinarita. Niels hab\u00eda sido llevado provisionalmente a la enfermer\u00eda, y adem\u00e1s, no dec\u00eda escuchar seg\u00fan que cosas. Los chicos le explicaron a Jack lo sucedido, haciendo especial hincapi\u00e9 en la existencia de una entidad que de alguna forma hab\u00eda pose\u00eddo y transformado a Niels, quien empez\u00f3 a creer que era el propio Jack. Jack, de hecho, sospechaba de la existencia de esta entidad y les explic\u00f3 que, de alguna forma, esa entidad vino a este mundo a buscarle a \u00e9l. Jack, que sospech\u00f3 de la existencia de esta entidad desde siempre, trat\u00f3 de evitarla a toda costa, y para que nadie se acercara nunca a ella cre\u00f3 la zona infernal, un lugar terriblemente hostil en el que nadie se adentrar\u00eda voluntariamente. Mas tarde, con el fin de evitar que otros magos pudieran ser pose\u00eddos por esa entidad o similares, y sin saber de su naturaleza, el consejo de la Universidad tomo la decisi\u00f3n de expulsar a todos los que mostraran conductas mal\u00e9volas o an\u00f3malas. Jack sospecha que al expulsar a Niels por atisbos de megaloman\u00eda, provoc\u00f3 en \u00e9l un ansia de venganza que la entidad us\u00f3 para atraerle hacia ella, a trav\u00e9s de sus sue\u00f1os e ideas en su cabeza. Ahora sabe que, en parte, el \u00a0problema hab\u00eda sido causado por su posible soluci\u00f3n. Si Niels no hubiera salido de la Universidad es poco probable que esto hubiera pasado. Dada la situaci\u00f3n, Lancia no tuvo problemas en convencer a Jack de que Magnus deb\u00eda estar con su hermano, y que Niels deb\u00eda de ser ayudado. Jack acept\u00f3 las condiciones sin problemas y jur\u00f3 que investigar\u00eda el caso de Niels y\u00a0 le ayudar\u00eda en todo lo posible para que se recuperara. Lancia fue un paso m\u00e1s all\u00e1. Sin revelar nada acerca de sus extra\u00f1as transformaciones, le pidi\u00f3 a Jack que les mantuviera al corriente de todos los descubrimientos que hicieran acerca de Niels y la entidad. Jack tambi\u00e9n acept\u00f3 de buena gana mantener la comunicaci\u00f3n con los j\u00f3venes h\u00e9roes, pero no sabia que medio usar para poder comunicarse r\u00e1pidamente con ellos. Tras discutirlo un poco, las descabelladas ideas de Yamu sobre lechuzas mensajeras se mezclaron con las llamativas ideas de Lancia sobre plumas de colores, y al final Jack acab\u00f3 por entregarles un llamativo loro que les miraba con una expresi\u00f3n de locura, estupefacci\u00f3n y curiosidad. A Lancia y a Yamu les encant\u00f3 el regalo, al que llamaron Andr\u00e9s sin casi discusi\u00f3n. El loro pod\u00eda hablar sin problemas, frases cortas e inconexas, como cualquiera otro de su especia, pero adem\u00e1s Jack podr\u00eda hablar por su boca y escuchar por sus o\u00eddos. Lancia, que ya le estaba haciendo caranto\u00f1as y se hab\u00eda autoelegido la propietaria y cuidadora de Andr\u00e9s, le pregunt\u00f3 si tambi\u00e9n pod\u00eda ver por sus ojos. Jack admiti\u00f3 que si, con lo que Lancia anot\u00f3 mentalmente que deb\u00eda conseguir una mantita para la jaula de Andr\u00e9s lo antes posible. Una se\u00f1orita debe ser muy celosa de su intimidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Jack les agradeci\u00f3 la ayuda prestada, y les dijo que se encargar\u00eda de arreglar con las autoridades la custodia de Magnus y Niels. Lauritz ya estaba prepar\u00e1ndose para acompa\u00f1arles hasta Carabas para devolverles el favor y todo parec\u00eda solucionado. Antes de marcharse, Ehishinarita llam\u00f3 a Lancia, apart\u00e1ndose del grupo. Manteniendo su aire altivo y altanero, la esfinge le deseo a Lancia la mayor de las suertes y, aunque estaba convencida de que su hija\u00a0 nunca le har\u00eda caso y abandonar\u00eda Carab\u00e1s, deseaba que Lancia le transmitiera a Nefer que su madre a\u00fan estaba preocupada por ella. Pero no mucho. Lo justo. Dejaba en manos de Lancia hacer comprender a su hija que su madre a\u00fan la quer\u00eda, pero sin dar a entender que ella hab\u00eda ganado. Lancia no estaba muy segura de lo que Ehishinarita hab\u00eda dicho, pero estaba muy segura de lo que querr\u00eda haber dicho, as\u00ed que anot\u00f3 mas bien esto \u00faltimo y le dijo que se encargar\u00eda de hac\u00e9rselo saber a Nefer.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Solo quedaba hacer las maletas y empezar el camino de vuelta. Decidieron no descansar una noche m\u00e1s aqu\u00ed. Si sal\u00edan en cuanto Lauritz estuviera preparado, podr\u00edan hacer noche en Minas Tirith y ganar un d\u00eda. Antes de pasar a preguntarle a Lauritz cuanto iba a tardar, pasaron por las celdas para solucionar el problema de los bandidos que atacaron Lurenia. A nadie le parec\u00eda justo que los bandidos de la fortaleza se fueran con dinero y estos acabaran en la c\u00e1rcel, as\u00ed que el propio Frank, emulando a Lancia (y seg\u00fan \u00e9l mismo explic\u00f3 despu\u00e9s a los at\u00f3nitos compa\u00f1eros, en su nombre y para que ella no se gastara mas dinero) les entreg\u00f3 un pu\u00f1ado de monedas de su bolsillo y les hizo prometer que no se meter\u00edan en l\u00edos. Para su sorpresa, los agradecidos y arrepentidos bandidos saludaron agachando las cabezas tanto a Frank, como a Lancia que estaba varios metros atr\u00e1s. Antes de que una risue\u00f1a Lancia pudiera meterse con \u00e9l, Frank le dijo de forma tajante y bastante seca que as\u00ed su deuda estaba saldada. Si bien es cierto que Frank aun le deb\u00eda 2 monedas de oro a Lancia, ella le dijo que por fin aceptaba el pago; con anterioridad Lancia hab\u00eda re\u00f1ido a Frank por tratar de devolverle el dinero en met\u00e1lico, porque no es propio de una dama aceptar dinero de un hombre. Tambi\u00e9n hab\u00eda rechazado el pago en joyas, por que su significado era un pelin turbio; Sin embargo, Lancia le hizo saber a Frank que estaba orgullosa de \u00e9l por haberle pagado el dinero en forma de buenas acciones.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Poco a poco se iban dejando cerrados los cabos sueltos. Frank y Yamu ayudaron a Lauritz a cargar el carromato, que estaba llen\u00e1ndose de trastos raros de alquimista, matraces, tubos met\u00e1licos y dem\u00e1s cachivaches, adem\u00e1s de un mont\u00f3n de libros. Solo le estaba ayudando Harry, que se quejaba siempre que pod\u00eda de su hombro, en el que llevaba un exagerado vendaje. Siempre que pasaba una chica, adem\u00e1s, mostraba su tambi\u00e9n exagerado vendaje en el pecho y les contaba su espectacular actuaci\u00f3n en el combate. En cuanto Lancia apareci\u00f3, Yamu y Frank se quedaron solos cargando cajas. Harry trat\u00f3 de no utilizar el truco de sus heridas con Lancia, m\u00e1s que nada porque ella sabia como se las hab\u00eda hecho de sobra. Lancia le pregunto si no estaba escarmentado de la vida de aventurero, pero Harry no solo no hab\u00eda escarmentado sino que, como hab\u00eda adivinado ya Nori por su expresi\u00f3n, Harry hab\u00eda decidido irse de la Universidad y acompa\u00f1ar al profesor Mathiassen en su viaje a Carab\u00e1s. Lo hacia mas que nada para seguir estudiando, ver mundo y ver las hermosas chicas de Carabas. Lancia le dijo que ten\u00eda muchas amigas, y muy guapas\u2026 aunque hay que reconocer que a Harry le bastaba con que en Carabas solo estuviera Lancia. Tras la charla, animo a todos a que ayudaran a cargar el carro, y prepar\u00f3 unas bebidas refrescantes y alg\u00fan tentempi\u00e9. Mientras, Lauritz les iba contando que estaba bastante seguro de como pod\u00eda resolver el problema de los fen\u00f3menos de Carabas.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mientras cargaban las cajas, el profesor Mathiassen les explic\u00f3 que los fen\u00f3menos m\u00e1gicos que ten\u00edan lugar en Carabas, o bien eran consecuencia de un exceso de magia, o bien eran la causa de crear un exceso de magia residual. Analizando el mineral que trajeron, la Siderita, descubri\u00f3 que este ten\u00eda una extra\u00f1a propiedad que \u00e9l pas\u00f3 a denominar fosforescencia m\u00e1gica: La Siderita es capaz de absorber una gran cantidad de magia, y de emitirla a menor intensidad durante mucho m\u00e1s tiempo, hasta vaciarse. El problema es si antes de vaciarse contin\u00faa recibiendo magia. Entonces la cantidad de radiaci\u00f3n fosforescente va aumentando cada vez mas, hasta que los niveles puedan llegar a causar fen\u00f3menos como los que se describen en la ciudad. Lancia y Yamu pensaron enseguida que la soluci\u00f3n seria bloquear esa magia, y Lauritz asinti\u00f3: Su plan seria colocar varios n\u00facleos de Kregora para anular tanto la magia como la radiaci\u00f3n. A Lancia le preocupaba que Carab\u00e1s perdiera su magia, a lo que Lauritz le contest\u00f3 que para eso deb\u00eda hacer los c\u00e1lculos, y ajustar la cantidad de bloqueo. Frank, un poco m\u00e1s paranoico, le inform\u00f3 que la Kregora es muy cara, y podr\u00eda robarse con facilidad. Lauritz dijo que podr\u00edan camuflarla y justo cuando iba a decir en donde, Nori se le adelanto, como sabiendo lo que iba a decir, y aconsej\u00f3 que se camuflaran en farolas. Adem\u00e1s, as\u00ed podr\u00edan usar parte de la radiaci\u00f3n que deb\u00edan eliminar para emitir luz y quedar\u00eda muy bonito y nada sospechoso. Lauritz se asombr\u00f3 porque pensaba que su idea hab\u00eda sido original, y sin embargo los j\u00f3venes h\u00e9roes se hab\u00edan anticipado a todas las conclusiones a las que hab\u00eda llegado. Sin duda, estos chicos ten\u00edan algo especial.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Con todo cargado en el carromato, Lauritz lo condujo por el camino del este hacia Minas Tirith. Por el camino se disculpo por no haber avanzado mucho m\u00e1s en el estudio de sus auras, pero les dijo que no dejar\u00eda ese tema de lado. Los chicos no le metieron prisa. Despu\u00e9s de todo estaban mas o menos tranquilos ahora que sospechaban lo que hab\u00eda pasado, y no les apetec\u00eda nada contarle a Lauritz el asunto de la transformaci\u00f3n, al menos por ahora.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lancia hizo parar a Lauritz en un pueblo a medio camino para dejar zanjado el \u00faltimo tema. Yamu y Frank redactaron un meticuloso y marcial informe contando los detalles que quer\u00edan contar y dejando en secreto los que quer\u00edan ocultar acerca del asunto de la fortaleza infernal, el ej\u00e9rcito de Jack y los bandidos. En el informe explicaban que, como fuerza expedicionaria de Carabas, se hab\u00edan visto obligados a hacerse cargo del asunto oficial de la investigaci\u00f3n al encontrar a los investigadores originales muertos. Anotaron en el informe el lugar en donde enterraron a los cuerpos y concluyeron con la soluci\u00f3n que hab\u00edan dado al caso, cerr\u00e1ndolo. Lacraron el sobre junto con los documentos que cogieron de los cad\u00e1veres de los investigadores y se lo entregaron al alcalde del pueblo, con las \u00f3rdenes de entregarlo a los primeros soldados u hombres oficiales de Rohan. El alcalde as\u00ed lo prometi\u00f3, seguro de que era un asunto diplom\u00e1tico muy importante, con la esperanza de poder contar a sus nietos su participaci\u00f3n en alg\u00fan evento importante pr\u00f3ximo. Tras la breve parada, siguieron el camino, cada vez con menor equipaje.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Llegaron a la ciudad de plata a media tarde, justo a tiempo para poder pasar a la zona alta sin problemas. Todos recordaron que William Shield les dijo que les encontrar\u00eda si volv\u00edan a Minas Tirith, pero a Lancia se le daba bien preguntar por las calles. Ya era la segunda vez que venia a Minas Tirith, pero recordaba algunas caras y se hab\u00eda dejado ver por los sitios importantes, con lo que tras contratar unas habitaciones en la posada que ya conoc\u00edan, no tard\u00f3 en encontrar a un par de chicos que hab\u00edan visto a un hombre que encajaba en la descripci\u00f3n en la taberna de \u201cEl Perro sin Cabeza\u201d. Para tranquilidad de todos, en cuanto llegaron a la taberna se dieron cuenta de que el nombre era debido a que al cartel anunciador de la taberna que colgaba en la puerta, con forma de perro de perfil, le faltaba la cabeza. Dentro de la taberna encontraron sin problemas a un sorprendido William, que\u00a0 les saludo y se disculpo por que normalmente sol\u00eda esconder mejor sus huellas.\u00a0 Les hizo algunas preguntas educadas sobre lo que hab\u00edan estado haciendo en su ausencia, sin muchas esperanzas de escuchar la verdad. Sin embargo, durante la charla, los chicos le contaron que en realidad hab\u00edan venido a buscar la ayuda de un experto para resolver un problema de la Marquesa, y le presentaron a Lauritz y Harry. Tras una alegre charla y una temprana cena, Lancia, llevada por el buen rollo general, pregunt\u00f3 a William que se hacia aqu\u00ed para divertirse. Este le contesto que sabia de varios sitios para pasarlo bien, pero pocos o ninguno aptos para una se\u00f1orita con clase. Un pelin ofendida, Lancia le aclaro que lo que quer\u00eda eran diversiones m\u00e1s cultas, como el teatro. William dijo que todas las noches hab\u00eda representaci\u00f3n en la Opera, y ahora hab\u00eda escuchado que la que estaban representando era muy buena. Se llamaba \u201cLa Ca\u00edda de Denetor\u201d y la gente dec\u00eda que se lo pasaba bien, aunque no entend\u00edan nada de lo que cantaban. Lancia estaba emocionada, y William confes\u00f3 que nunca hubiera ido \u00e9l solo a verla, pero siempre hab\u00eda tenido curiosidad. La \u00fanica negativa, aparentemente, era la de Frank. Nori estaba ilusionado con la idea, como con cualquier idea que le haga probar nuevas formas de vida diletante. A Yamu no parec\u00eda importarle, porque se supone que era una de esas cosas que hacen los nobles y tambi\u00e9n sent\u00eda curiosidad. A Lauritz le gustar\u00eda asistir a tal evento art\u00edstico y Harry quer\u00eda ir porque tenia entendido que las damas asist\u00edan con unos cors\u00e9s muy apretados. Fuera como fuera, Lancia animo a todos a asistir, pero avis\u00f3 que deb\u00edan de ir vestidos de gala para la ocasi\u00f3n. Yamu pregunt\u00f3 si podr\u00eda ir con un uniforme militar, a lo que Lancia le contesto que los generales de avanzada edad van incluso con sable. Emocionado con la idea, se despidi\u00f3 del grupo para completar su \u201ctraje de gala\u201d, quedando con todos en la puerta del teatro de la opera en unas horas. William no ten\u00eda nada de gala que ponerse, pero se vestir\u00eda lo m\u00e1s aseado que pudiera. Lo mismo har\u00edan Lauritz y Harry. Mientras Lancia y Nori discut\u00edan sobre sus nuevos modelos, Frank traz\u00f3 una artima\u00f1a para tratar de poner en evidencia y en rid\u00edculo a sus compa\u00f1eros. Siguiendo los pocos consejos que Yamu le hab\u00eda dado antes de marcharse corriendo al barrio de los artesanos, y los muchos consejos de Nori sobre una moda un tanto atrevida y ostentosa, Frank trat\u00f3 de exagerar en exceso los c\u00e1nones admitidos para asistir a estos eventos. El resultado realmente era rid\u00edculo e hilarante, pero no de la forma que quer\u00eda. Su exceso de polvos de maquillaje p\u00e1lido, lunar falso, peluca con tirabuzones, chorreras y modales amanerados le daban un aspecto francamente irrisorio. Sin embargo, nadie le quiso quitar la ilusi\u00f3n, o simplemente le dejaron hacer para re\u00edrse un poco m\u00e1s. Nori se puso unas buenas galas y se peino el pelo hacia atr\u00e1s. Con su estilo y su tez morena, mas que un noble parec\u00eda un sospechoso hombre de negocios\u2026 otra vez. Lancia encarnaba la elegancia con su traje de raso con volantes, pero notaba que algo le faltaba. Sin embargo hab\u00eda otras cosas por las que preocuparse: Se hacia la hora del espect\u00e1culo y Yamu a\u00fan no hab\u00eda aparecido.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Lo que Yamu estaba haciendo era ni m\u00e1s ni menos que una estrella. Pero no una cualquiera, no. quer\u00eda una medalla de esas que llevan los generales colgadas en el cuello, bien grande, de oro. Y tambi\u00e9n quer\u00eda un sable para llevar en el uniforme. Como sabia que era dif\u00edcil encontrar la estrella que quer\u00eda, decidi\u00f3 hacerla \u00e9l mismo. Era bastante diestro en la herrer\u00eda, y un trabajo as\u00ed no le resultar\u00eda dif\u00edcil. Al mismo herrero a quien le compr\u00f3 el sable (uno bien caro y adornado, por supuesto) le alquil\u00f3 la fraga y las herramientas para el trabajo. Tard\u00f3 mas de lo esperado, y si no hubiera sido por que Lancia le encontr\u00f3 preguntando por las calles, pod\u00eda haberse perdido el espect\u00e1culo. Bien ataviado con su falso uniforme de general, y tratando de no re\u00edrse en exceso de Frank, lleg\u00f3 a tiempo al teatro. Un fornido pero elegante portero les detuvo amablemente en la puerta. Analiz\u00f3 r\u00e1pidamente al grupo pero, antes de que dijera nada, Lancia le pidi\u00f3 entradas de palco, de las m\u00e1s caras, para todos. A\u00fan as\u00ed, el portero dej\u00f3 pasar tranquilamente a Nori, Lancia, William e incluso Lauritz y Harry, pero mostr\u00f3 su desconfianza con los dos soldados. No reconoc\u00eda el uniforme ni los galones de Yamu, quien le aseguro que era un general anciano de Carab\u00e1s. No parec\u00eda muy convincente, pero estaba claro que su sable no iba a matar a nadie porque era m\u00e1s decorativo que punzante, y adem\u00e1s, era un elfo. Bien podr\u00eda tener centenares de a\u00f1os. Pero de Frank, aparte del\u00a0 llamativo y estrafalario aspecto que no dejaba de defender, manteniendo que ese era el aspecto que todo el mundo llevaba a la opera, lo que mas le molestaba era que estaba armado. Era evidente que trataba de esconder dos pu\u00f1ales en las mangas repletas de volantes. A rega\u00f1adientes, y porque Lancia no hacia mas que criticarle, dej\u00f3 los pu\u00f1ales en el vest\u00edbulo, pero protest\u00f3 diciendo que era una practica muy habitual tratar de matar a la gente en los teatros, y solo las llevaba como defensa personal. Mientras el portero les entregaba los libretos, Lancia cay\u00f3 en la cuenta de que lo que le faltaba era un abanico. El portero, muy atento, le regal\u00f3 uno de los que ten\u00edan en el propio teatro, por si a alguna dama se le olvidaba una prenda tan importante. Mientras Lancia practicaba el arte del lenguaje del abanico, un chaval vestido como un duque les acompa\u00f1\u00f3 hasta su palco y se qued\u00f3 all\u00ed, firme. Ante el asombr\u00f3 de los dem\u00e1s, Lancia les explic\u00f3 que el palco era tan caro porque el chico les har\u00eda de camarero y pod\u00edan pedir lo que quisieran durante el acto. Nori, ni corto ni perezoso, pidi\u00f3 un buen jerez y una tabla de quesos y pates para picar. Aunque al principio eran reacios, todos acabaron pidiendo bebidas de \u201cfinolis\u201d\u2026mas que nada porque parec\u00eda que en la opera no sab\u00edan lo que era la cerveza. El chico duque les hab\u00eda tra\u00eddo tambi\u00e9n anteojos ara ver mas de cerca el escenario, pero cada cual lo usaba\u00a0 a su manera. A Lauritz me impresionaba la precisi\u00f3n y la claridad de la visi\u00f3n, as\u00ed como los mecanismos que inclu\u00eda. Frank los usaba para tratar de localizar a alg\u00fan asesino, y de hecho le pareci\u00f3 ver a m\u00e1s de tres y a uno m\u00e1s que pareci\u00f3 que hab\u00eda conseguido su objetivo, para alarma m\u00e1s bien temporal de los asientos circundantes. Y Harry observaba desde lo alto los escotes de las damas, mientras las puntuaba: 7, 7,8\u2026 \u00a19!<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>La funci\u00f3n empez\u00f3 y todos estuvieron atentos a la representaci\u00f3n. Cantaban en Adunaico y Quenya, con lo que nadie parec\u00eda enterarse de lo que dec\u00edan, pero los libretos ten\u00edan la letra traducida y era bastante f\u00e1cil hacerse una idea del argumento. La obra crec\u00eda en intensidad y el p\u00fablico que hab\u00eda sobrevivido a los intentos de asesinatos, y los propios asesinos, aplaudieron con fervor cuando el cantante protagonista saltaba desde un trampol\u00edn a lo que se supon\u00eda que era el vac\u00edo, tras correr por todo el escenario envuelto en unas llamas falsas, que no eran mas que unas cintas de telas de colores.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>A la salida de la sala todo el mundo opinaba lo impactante que hab\u00eda sido la obra, y los efectos especiales en particular. Pero Lancia estaba emocionada con la m\u00fasica y el canto. Tanto que, sin querer, empez\u00f3 a cantar a todo pulm\u00f3n. Y entonces fue como si algo m\u00e1gico ocurriera. La gente de la calle se call\u00f3 de repente y se giraron para ver de donde venia esa dulce y poderosa voz. Los amigos de Lancia dejaron de discutir sobre la altura real desde la que se hab\u00eda arrojado Denetor y el portero, con un esfuerzo sobrehumano, se repuso el impacto que le hab\u00eda causado la voz de la muchacha y entr\u00f3 corriendo hacia el interior del teatro. Lancia, ajena a todo esto, continuaba deleitando a todo el mundo con una dulce serenata, cantando de o\u00eddas una de las canciones del espect\u00e1culo. Un hombre de mediana edad, aunque mas bien un poco mayor que mediana, salio corriendo a trompicones del vest\u00edbulo del teatro y corr\u00eda llevando las manos al cielo y suspirando a cada gorgorito de Lancia. En cuanto lo vio acercarse por la calle de tal guisa, Frank esgrimi\u00f3 de inmediato sus recuperados cuchillos, pero los dem\u00e1s le detuvieron en cuanto se dieron cuenta de que parec\u00eda inofensivo.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>El hombre se present\u00f3 como Leonard Silpen, director art\u00edstico de la compa\u00f1\u00eda Absoluda. Sin muchos pre\u00e1mbulos, trat\u00f3 de convencer a una aturdida Lancia de que trabajara para \u00e9l en las representaciones, ya que nunca antes hab\u00eda escuchado una voz igual. Estaba convencido que ni los mism\u00edsimos \u00e1ngeles podr\u00edan nunca acercarse a sus registros, pero Lancia no parec\u00eda estar por la labor. Trat\u00f3 de convencer al hombre de que simplemente hab\u00eda sido un golpe de suerte, pero el se\u00f1or Silpen no parec\u00eda atender a razones. Le ofreci\u00f3 mucho dinero por las representaciones y le asegur\u00f3 que, adem\u00e1s de cantar mejor que cualquier otra prima donna que hab\u00eda conocido, era como la mitad que cualquiera de ellas, y quedar\u00eda mejor en casi cualquier papel que se le ocurriera. Aturullada por tantos halagos y animada por sus compa\u00f1eros, Lancia acompa\u00f1\u00f3 al se\u00f1or Silben a su despacho. Como tenia cosas que hacer en estos momentos, y la compa\u00f1\u00eda Absoluda tenia ya firmados varios compromisos, Lancia logr\u00f3 convencerle para que llevara sus espect\u00e1culos a Carab\u00e1s, en\u00a0 donde ten\u00edan un teatro de la opera y mucho p\u00fablico dispuesto, con la promesa de actuar para \u00e9l en Carab\u00e1s. Adem\u00e1s de todo esto, Lancia le exigi\u00f3 quedarse con el vestuario, a lo que el se\u00f1or Silpen le contest\u00f3 con una rotunda afirmaci\u00f3n, convencido de que sus vestidos no le valdr\u00edan a ninguna otra de sus cantantes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Justo antes de firmar al final del contrato, Lancia puso una \u00faltima condici\u00f3n: quer\u00eda ser la creadora de una obra en la que actuar\u00eda. Leonard Silpen acept\u00f3 la condici\u00f3n, sin apenas o\u00edrla, con tal de que firmara.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Mientras el se\u00f1or Silben se abrazaba a su papel firmado, Lancia ya pensaba en una preciosa historia de amor: quiz\u00e1s la de una bella bailarina de juguete que se enamora de un soldado cascarrabias\u2026\u201dEl Cascarrabias\u201d no sonaba tan mal, pero no sabia si seria el nombre mas acertado.<\/p>\n<p><a href=\"http:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/files\/2013\/11\/Dado.png\">\u00a0<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A pesar de que Niels estaba inconsciente y aparentemente libre de la posesi\u00f3n que le afectaba, y de que Magnus continuaba bajo el embrujo de Lancia (aunque ya era evidente que Magnus iba a&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[270],"tags":[],"class_list":["post-487","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sesiones-de-juego"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/487","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=487"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/487\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":490,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/487\/revisions\/490"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=487"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=487"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=487"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}