{"id":336,"date":"2014-05-13T12:55:28","date_gmt":"2014-05-13T10:55:28","guid":{"rendered":"http:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/?p=336"},"modified":"2014-05-13T12:55:28","modified_gmt":"2014-05-13T10:55:28","slug":"un-viaje-inesperado-parte-3-un-encuentro-inesperado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/2014\/05\/13\/un-viaje-inesperado-parte-3-un-encuentro-inesperado\/","title":{"rendered":"Un viaje inesperado: Parte 3- Un encuentro inesperado"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/files\/2013\/11\/Dado.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-99 alignleft\" style=\"border: 0px;margin: 0px\" src=\"http:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/files\/2013\/11\/Dado.png\" alt=\"Dado\" width=\"179\" height=\"160\" \/><\/a>El sonido de la batalla que estaba teniendo lugar en la cubierta era muy evidente, al menos para Nori, a pesar de la terrible tormenta en la que el barco estaba inmerso. Los j\u00f3venes h\u00e9roes no estaban en absoluto preparados para meterse de lleno en una pelea, pero empu\u00f1aron sus armas y decidieron salir a la cubierta mientras escuchaban al Capit\u00e1n Rihab llamar a las armas a su tripulaci\u00f3n. \u00a0Yamu y Lancia tem\u00edan que les estuviera atacando alg\u00fan tipo de monstruo marino, como un terrible kraken, lo cual les daba un poquito de miedo&#8230; Pero a\u00fan as\u00ed no dudaron en salir del camarote. En el pasillo se toparon de frente con un mont\u00f3n de marineros armados con rifles, alfanjes y sables que corr\u00edan hacia la cubierta, con el propio William Shield que hacia lo mismo y con un inesperado Frank Melher.<\/p>\n<p><!--more--><\/p>\n<p>Los h\u00e9roes y Frank se quedaron mir\u00e1ndose enfrentados. La sorpresa de los chicos no era en absoluto comparable con la de Frank. Cuando\u00a0empezaban a hacerse preguntas unos a otros sobre los motivos que llevaban a ambos a este viaje, William les interrumpi\u00f3 llam\u00e1ndoles a la cautela y ordenando que se quedaran en los camarotes. Lancia pidi\u00f3 a los chicos, en especial a Yamu, que dejaran las discusiones para despu\u00e9s y subieran a toda prisa a la cubierta. Haciendo caso omiso del desesperado William, todos, Yamu, Lancia, Nori y Frank subieron corriendo las escaleras para reunirse con el Capit\u00e1n Rihab y Eduardo que esperaban al final con las armas empu\u00f1adas. Desde alli pudieron ver una extra\u00f1a criatura sin forma, una especie de torbellino de agua que emit\u00eda una especia de tent\u00e1culos y chorros en todas direcciones. Parec\u00eda estar completamente formado por agua, y no tenia ni rostro ni boca. Eduardo les dijo que era un elemental de agua, y de los grandes. Suelen vagar por alta mar, sobretodo cerca de la tormenta verde que al parecer provoca la aparici\u00f3n de estos fen\u00f3menos m\u00e1gicos. Este elemental parec\u00eda haberse acercado demasiado a la costa, quiz\u00e1s debido a la deriva de la tormenta verde. Sin mucho tiempo para explicaciones, los chicos cargaron contra el monstruo que estaba atacando a los marineros. Nori apunt\u00f3 con el rifle, pero el terrible movimiento del barco y el resplandor de los rel\u00e1mpagos le jug\u00f3 una mala pasada y la bolsa de p\u00f3lvora cayo al suelo, distray\u00e9ndole moment\u00e1neamente. Yamu, consciente de no ser un gran nadador, se aseguro de agarran un buen madero para tenerlo a mano y golpe\u00f3 con fiereza el cuerpo de la criatura. Lancia y Frank se lanzaron al combate, y la criatura les atac\u00f3 a los dos. Lancia evit\u00f3 con facilidad y agilidad el golpe, y se lo devolvi\u00f3. Frank desvi\u00f3 el golpe con su espada, pero se qued\u00f3 en mala posici\u00f3n para poder golpear con eficacia. La criatura agarr\u00f3 a un marinero y lo engull\u00f3 en su cuerpo totalmente hecho de agua, con lo que los chicos vieron como empezaba a ahogarse. Siendo conscientes de ello, todos los h\u00e9roes, incluso Frank, decidieron cargar ferozmente para liberar al marinero antes de que se ahogara o la criatura se lo llevara al fondo del mar. Cuando todos cargaron contra la criatura, el disparo del rifle de Nori reson\u00f3 por encima de los truenos y la criatura se desplom\u00f3, perdiendo la integridad y mojando a\u00fan mas a todos los presentes. Lancia recogi\u00f3 al marinero para comprobar que estaba bien, mientras el Capit\u00e1n ordenaba a sus hombres que aseguraran la cubierta y se reagruparan.<\/p>\n<p>Aparentemente el peligro hab\u00eda pasado, pero ahora empezaban las preguntas.\u00a0A los tres j\u00f3venes h\u00e9roes se les hacia muy raro ver a Frank, de repente, en el barco, pero el Capit\u00e1n Rihab quiso desmarcarse como sospechoso de una posible trama delatando a Frank, confesando que este hab\u00eda subido como pasajero, pagando pasaje y todo, en el puerto de Alham, mientras ellos estaban fuera acompa\u00f1ando a Nori a caerse y romperse el brazo. Las miradas fueron entonces para Frank directamente, que dijo ser enviado directamente por las fuerzas del orden de Carab\u00e1s, concretamente por la Capitana Finn, para seguirles. Al parecer, seg\u00fan explicaba Frank, alguien les vio embarcar en el \u00abCrines de espuma\u00bb de forma furtiva y a altas horas de la madrugada, y como ese comportamiento era muy sospechoso, fue elegido por la Guardia de Carab\u00e1s para seguirles con la misi\u00f3n de protegerles. En ese mismo momento, William estall\u00f3 en carcajadas. Hasta el momento, William Shield habia escuchado a Frank at\u00f3nito y con cara de no creer lo que estaba escuchando, pero la idea de haber sido enviado a protegerles le pareci\u00f3 demasiado divertida. Mientras William y Frank discutian, a nadie se le escap\u00f3 que William no se cre\u00eda la historia de Frank, no por desconfianza, sino por todo lo contrario: de alguna forma, estaba seguro de que Frank no pod\u00eda haber sido enviado a protegerles. Estaba claro que los chicos tampoco se tragaron esta historia, pero a\u00fan as\u00ed le preguntaron por las ordenes. Frank dijo que como tuvo que salir con prisa, no las llevaba encima, pero aseguro que las tenia. Quiz\u00e1s para salir del atolladero, Frank pas\u00f3 a la ofensiva, preguntando a los j\u00f3venes h\u00e9roes el porque de su huida. Lancia dijo estar en misi\u00f3n secreta para la Marquesa, y su plan era llagar a Rohan para conseguir un magnifico caballo para las cuadras de Nefer. Yamu le acompa\u00f1aba como escolta oficial de la Guardia de la Ciudad y Nori en calidad de gu\u00eda, ya que deb\u00edan cruzar las salvajes tierras del norte, Gondor y Rohan. Frank tampoco pareci\u00f3 creerse en absoluto esta historia, pero la acept\u00f3 al igual que Lancia y los dem\u00e1s aceptaron la suya. Como tampoco pod\u00edan discutir mucho mas sobre el tema, era de noche cerrada y la tormenta arreciaba, decidieron ir a descansar y continuar la charla por la ma\u00f1ana.<\/p>\n<p>Los chicos se despidieron, y Frank se dirigi\u00f3 a su camarote. Le cort\u00f3 el paso William para advertirle, con aire amenazante, que no sabia quien era, pero estaba seguro de todo lo que hab\u00eda dicho era mentira y no se fiaba de \u00e9l en absoluto. Le aviso que no le quitar\u00eda ojo de encima y le confes\u00f3 que eso lo har\u00eda porque \u00e9l si que hab\u00eda sido enviado a cuidar de los chicos. Frank se dio cuenta de que hab\u00eda metido la pata con su coartada, pero no se amedrent\u00f3 ante William y le dej\u00f3 plantado para irse a dormir&#8230;pasara lo que pasara, ya hab\u00eda conseguido su objetivo. Ahora todo deb\u00eda ser mas f\u00e1cil.<\/p>\n<p>Antes de separarse, los chicos volvieron al camarote de Lancia para hablar sobre Frank. Nori era mas partidario de dejarle abandonado en alguna isla, o arrojarlo por la borda. A Yamu no le desagradaba esa idea, pero prefer\u00eda dejarlo atr\u00e1s en cuanto pudieran. Sin embargo Lancia, quiz\u00e1s llevada por algo mas que sus instintos, pens\u00f3 que lo mejor seria llevarlo con ellos. Si lo dejaban en la estacada, Frank volver\u00eda a Carab\u00e1s e informar\u00eda de su posici\u00f3n, Puesto que no cre\u00edan en su historia, todos estaban seguros de que nadie ,excepto el propio Frank, sabia de su huida. Si hac\u00edan el camino con \u00e9l, no podr\u00eda avisar a nadie, con lo cual es como si no hubieran sido descubiertos. Lancia se sali\u00f3 con la suya, ya que los chicos aceptaron la propuesta, pero solo porque era una muy buena idea. Pero incluso asi, a Nori no le acababa de gustar la idea y critic\u00f3 un poco a Lancia por querer traer a un chico con el que hab\u00eda salido. Lancia se molesto otro poco, y se defendi\u00f3 diciendo que ella no le hab\u00eda tra\u00eddo, que hab\u00eda venido s\u00f3lito y que ademas no salia con \u00e9l. Nori le record\u00f3 el asunto del baile, pero la discusi\u00f3n no lleg\u00f3 a mas, por la cuenta que le tra\u00eda a Nori.<\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente todos los chicos se reunieron. Notablemente mas calmados, ve\u00edan las cosas desde otra perspectiva y le dijeron a Frank que aceptaban su \u00abescolta\u00bb. Incluso Yamu acepto a rega\u00f1adientes, a pesar de que seg\u00fan \u00e9l aqu\u00ed nadie ense\u00f1aba sus papeles, aludiendo claramente a la falta de transparencia tanto de Frank como de ellos mismos y dejandole claro que no se fiaban de \u00e9l. El d\u00eda pas\u00f3 tranquilamente mientras ve\u00edan al Capit\u00e1n charlar con se\u00f1ales con los mercantes con los que se cruzaban, a William \u00a0vigilandoles desde la borda y mientras Frank trataba de poner la peor cara del mundo cuando Lancia le miraba. A Lancia le hacia gracia investigar al muchacho y se paso el d\u00eda pregunt\u00e1ndole acerca de su cub\u00edculo y de la Capitana Finn, al parecer la \u00fanica mujer en la Guardia de Carab\u00e1s. A Frank le hizo gracia el comentario sobre el bigote de la capitana, pero trat\u00f3 de que no se notara.<\/p>\n<p>Cuando pasaron cerca de las ruinas de la fortaleza costera de Al-Bassid, el Capit\u00e1n les volvi\u00f3 a contar la historia: Los Sohines se unieron para hacer un frente com\u00fan contra el poder del Jerifato de Al-Bassid, y contrataron a un mont\u00f3n de mercenarios y piratas para atacar desde el mar, sabedores que el Jerife cre\u00eda que no ten\u00edan fuerzas navales. Dada la idiosincrasia de los mercenarios contratados, cuando la batalla se recrudeci\u00f3 y los soldados del Jerifato trataban de abandonar la fortaleza en llamas, muchos de los barcos masacraron a los que trataron de escapar. Muchos de los Sohines presentes trataron de detener el final de la batalla, pero otros, guiados por la venganza o la sed de sangre, continuaron la persecuci\u00f3n. Esa fue la primera y \u00faltima batalla de la uni\u00f3n de los Sohines, ya que oficiosamente se disolvi\u00f3 la alianza antes de acabar la batalla. Los Sohines nunca mas han vuelto a unirse y las peleas entre ellos se han recrudecido desde entonces, ya que muchos culpan a los que continuaron con la violencia de la locura de Al-Bassid. Al morir su hijo en esta batalla, el Jerife Amud Al-Bassid empez\u00f3 una campa\u00f1a militar de castigo contra los Sohines, de forma que desde entonces la regi\u00f3n de Harad se halla en un estado de guerra de guerrillas permanente y el Jerifato de Al-Bassid bajo una estricta ley marcial y con impuestos cada vez mayores y mas descabellados.<\/p>\n<p>Al tercer d\u00eda amanecieron en la Bahia de Belfalas y el Capit\u00e1n les inform\u00f3 de que llegar\u00edan por la noche a Linhir. El d\u00eda era perfecto a pesar del fr\u00edo, o lo era hasta que el vigia di\u00f3 voz de alarma. Dos barcos peque\u00f1os se acercaban directamente hacia ellos, y el Capit\u00e1n sabia muy bien porque. Llam\u00f3 a los chicos y les dijo que si quer\u00edan ver piratas, esta era la ocasi\u00f3n, y se ri\u00f3 a carcajadas. William trat\u00f3 de obligar a los muchachos a esconderse en los camarotes, pero solo Lancia lo acept\u00f3. Nori dijo que pod\u00eda ayudar con su rifle y su arco, mientras que Frank dijo estar obligado a defender el barco como miembro de la Guardia. Yamu no quiso ser menos y no dudo en quedarse a su lado en la cubierta. Eduardo les entreg\u00f3 unos rifles cargados para unirse a las andanadas en cuanto estuvieran a tiro. El Capit\u00e1n ordeno cargar los culverines mientras criticaba a Nori diciendo que en el mar los arcos no sirven de mucho contra los barcos. Nori se sinti\u00f3 un poco herido en el orgullo y ni corto ni perezoso se subi\u00f3 al puesto de vigia para tener un buen angulo y prepar\u00f3 su arco. Lancia escuchaba preocupada las salvas de los ca\u00f1ones de ambos bandos. Ella no sabia disparar ca\u00f1ones, ni rifles, no pod\u00eda ser de ayuda en un tiroteo, pero estaba dispuesta a pelear si los piratas abordaban el nav\u00edo. Resulto que Yamu y Frank tampoco iban a ser de ayuda en el tiroteo. Tras ver con horror como las salvas cargadas de metralla segaban la cubierta de su barco, hiriendo a un mont\u00f3n de marineros, se quedaron a cubierto esperando la orden de disparo. Sus propios ca\u00f1oneros tuvieron mucha punter\u00eda y uno de los barcos fue enviado a pique con un par de disparos prodigiosos, pero el otro nav\u00edo parec\u00eda imparable. Una vez estuvieron a tiro, los marineros dispararon sus rifles y Frank y Yamu erraron sus disparos como era de esperar. Todos se prepararon para el abordaje, salvo Nori, quien desde su posici\u00f3n disparo una silenciosa flecha que golpeo al Capit\u00e1n pirata en el brazo mientras arengaba a sus hombres. Los barcos chocaron y la pelea se ensuci\u00f3. Los piratas eran muy numerosos y el Capit\u00e1n Rihab hab\u00eda sufrido muchas bajas. Mientras Nori cubr\u00eda a sus compa\u00f1eros desde su posici\u00f3n, Frank y Yamu se las apa\u00f1aban para seguir peleando quit\u00e1ndose de encima a los piratas. En medio de la confusi\u00f3n, los dos muchachos se sorprendieron apoy\u00e1ndose el uno en el otro, quiz\u00e1s movidos por los uniformes que vest\u00edan. Lancia se asom\u00f3 por las escaleras y vio el zafarrancho. Ni corta ni perezosa, sali\u00f3 de un salto y por sorpresa y empez\u00f3 a derribar piratas. La visi\u00f3n de Lancia pareci\u00f3 animar a los marineros quienes, inexplicablemente cambiaron las tornas del combate, hasta el punto de que el Capit\u00e1n y Eduardo saltaron al barco pirata para contraatacar. Mientras Yamu, Frank y Lancia limpiaban su cubierta de piratas, Nori liquid\u00f3 al Capit\u00e1n enemigo y su segundo se a bordo orden\u00f3 la retirada. Mientras los piratas hu\u00edan, los h\u00e9roes vieron como recog\u00edan a los supervivientes del naufragio. El Capit\u00e1n y toda la tripulaci\u00f3n agradeci\u00f3 enormemente la ayuda recibida, y William tuvo que admitir que quiz\u00e1s si que estaban preparados para cuidarse solos. Los marineros agradecieron especialmente su actuaci\u00f3n a Lancia, hacia la que sent\u00edan una terrible debilidad, y a Nori, que se afanaba en\u00a0tratar a los numerosos heridos. Los marineros que estaban en condiciones empezaron a \u00a0despojar de sus pertenencias a los piratas. Como era un bot\u00edn y deb\u00edan ser justos, repartieron el dinero entre todos, incluidos los j\u00f3venes h\u00e9roes. Frank recogi\u00f3 tambi\u00e9n unas cuantas dagas lanzables bastante feuchas, pero que le servir\u00edan. Este hecho fue criticado por Nori y Yamu, por su falta de glamour, pero Frank respondi\u00f3 que \u00e9l hab\u00eda pasado mucha hambre y sabia aprovechar las ocasiones. El reparto de la ropa era mas peliagudo. Los marineros aceptaron regalar la chaqueta de cuero a Frank, que solo llevaba su uniforme como protecci\u00f3n, pero quer\u00edan quedarse con un magnifico cintur\u00f3n m\u00e1gico. Lancia miraba en cintur\u00f3n con ojos golosos y Frank se dio cuenta de que Lancia no iba a ped\u00edrselo a sus amigos los marineros, as\u00ed que lo hizo \u00e9l mismo. Los marineros, ante la petici\u00f3n de Frank, decidieron entregarle a Lancia el cintur\u00f3n a cambio de que Frank les diera su parte del bot\u00edn, y dejaron claro a la vez que lo hac\u00edan porque Frank hab\u00eda dicho que era para Elisabeth. Lancia dio las gracias a los marineros y a Frank, y ambos grupos se mostraron claramente satisfechos.<\/p>\n<p>Por la noche, como el Capit\u00e1n hab\u00eda prometido, llegaron a Linhir. Tanto Eduardo como el Capitan Granbigote se despidieron efusivamente, indic\u00e1ndoles que pasar\u00edan unas semanas navegando por estas aguas de puerto en puerto, y que cuando volvieran preguntaran por ellos en cualquier pueblecito costero, ya que estar\u00edan encantados de volver a llevarles a bordo. Antes de despedirse, Lancia quiso hacer galletas para los marineros y les regalo unas pocas a cada uno. Los marineros, prendados de la personalidad de Lancia, no pudieron esconder su tristeza por su marcha y algunas lagrimas escaparon de los marcados y recios\u00a0rostros de los marineros. Neg\u00e1ndose a abandonar a Lancia y sus amigos a su suerte, les acompa\u00f1aron para que se hospedaran en la mejor posada del puerto de Linhir. Los marineros consiguieron, a base de caras duras y unas pocas amenazas tipicas, que el posadero les hospedara gratuitamente en la que ahora seria la posada mas segura. Tras este \u00faltimo favor, se despidieron del grupo con la esperanza de volver a ver al grupo de j\u00f3venes valientes que hab\u00eda ganado sus corazones.<\/p>\n<p>Todos durmieron a pierna suelta, excepto Frank. Se consideraba un superviviente nato, con lo cual nunca se hab\u00eda acostumbrado a dormir demasiado profundamente ni demasiado tiempo seguido. Cre\u00eda que seria el primero en levantarse, antes incluso que el propio sol, pero cuando bajo las escaleras para desayunar algo en la barra, all\u00ed estaba esper\u00e1ndole William li\u00e1ndose un cigarrillo. Ante la sorpresa de Frank, William le confes\u00f3 que tem\u00eda que trataran de dejarlo tirado en la posada saliendo de madrugada, y por eso hab\u00eda pasado la noche en duermevela en la taberna de la posada. Ademas de esto, le confes\u00f3 que su trabajo era el de cuidarles y lo iba \u00a0a hacer quisieran o no.<\/p>\n<p>Lancia se levant\u00f3 ,seg\u00fan lo que ella cre\u00eda, muy temprano, y fue derecha a llamar a la puerta de Frank para reunir al grupo y desayunar. Yamu y Nori la encontraron esperando una respuesta de la habitaci\u00f3n vac\u00eda. Todos pensaron que Frank se habr\u00eda ido, y a casi nadie pareci\u00f3 importarle. Solo Lancia pareci\u00f3 alegrarse cuando descubri\u00f3 que William y Frank estaban esper\u00e1ndoles para desayunar. Sonri\u00f3 mientras William y el propio Frank les recriminaban su falta de disciplina por levantarse ta tarde, al tiempo que Yamu se escudaba en el hecho de que estaban en una misi\u00f3n secreta y no ten\u00edan prisa ninguna, pues no se trataba de un asunto de vida o muerte. William les advirti\u00f3 que les acompa\u00f1ar\u00eda al menos hasta Minas Tirith, cruzado las llanuras de Lebennin, tanto si quer\u00edan como si no. Ya era bastante evidente para todos que William tenia como misi\u00f3n acompa\u00f1arles, pero nadie se planteaba quien o quienes le hab\u00edan enviado. La mayor\u00eda daba por supuesto que hab\u00edan sido alguno de sus padres, que se hab\u00edan enterado de alg\u00fan modo. Por algo eran los Grandes H\u00e9roes.<\/p>\n<p>Antes de salir, Nori les advirti\u00f3 que posiblemente se preparaba una lluvia y har\u00eda fr\u00edo, as\u00ed que seria mejor que se abrigaran. Viniendo de una zona tropical en mitad de un desierto, ninguno de ellos, salvo William, llevaba ropa de abrigo, as\u00ed que se decidieron a realizar una de las tareas que mas le gustaban a Lancia: ir de compras. Entraron en una tienda de textiles del propio puerto de Linhir, y Yamu fue el primero en agenciarse un comodo y ligero abrigo muy eficaz y nada barato. Lancia y Nori tardaban en decidirse, prob\u00e1ndose modelos y comparando precios y estilos. Frank se horrorizaba con los precios mientras miraba su parca bolsa de monedas. Miraba con inter\u00e9s un buen abrigo, pero sabia que no pod\u00eda pagarlo. Estaba pensando en que no seria dif\u00edcil cogerlo en un despiste del due\u00f1o. No era la primera vez y tenia cierta ma\u00f1a. Un chico solo tiene que hacer lo necesario para salir adelante. Quiz\u00e1s Lancia le ley\u00f3 la mente, o quiz\u00e1s solo vio que Frank miraba fijamente un abrigo que no pod\u00eda permitirse, as\u00ed que se dijo a ella misma que comprarle el abrigo era simplemente una forma de devolverle el favor por el cintur\u00f3n de los piratas. A Frank se le desvanecieron las ideas criminales en cuanto Lancia le ofreci\u00f3 con una dulce sonrisa de satisfacci\u00f3n el abrigo que estaba pensando robar. No pudo mas que darle las gracias y quedarse pensativo un buen rato mientras Lancia se probaba mas modelitos. La atm\u00f3sfera volvi\u00f3 a la normalidad cuando Nori sali\u00f3 de los probadores con una magnifica y ostentosa casaca de lino con un forro de piel de \u00a0armi\u00f1o que le cost\u00f3 una buena cantidad de monedas, que seg\u00fan \u00e9l valieron la pena para vestir con estilo.<\/p>\n<p>Y salieron todos juntos, mas bien tarde que pronto, hacia en norte. Por el camino se encontraron con una patrulla de soldados de Gondor que se extra\u00f1aron de los uniformes que algunos del grupo pose\u00edan y les indicaron amablemente la mejor ruta por las llanuras y las postas que pod\u00edan encontrar. El cielo amenazaba lluvia y Nori dijo que deb\u00edan ir pensando en buscar un refugio para comer alguna cosa. El propio Nori vio entre los matorrales un gato montes y pregunt\u00f3 al grupo si le gustaban los gatos. Lancia dijo que a ella le encantaban, porque eran muy monos, peluditos y blanditos, pero Nori no quiso decirle que su pregunta no iba por esos derroteros, y decidi\u00f3 que seria mejor tirar de raciones de viaje. Buscaron un refugio bajo a gran roca para no mojarse mientras llov\u00eda y aprovecharon para comer. Solo Frank y William abrieron raciones de viaje. Nori y Lancia aceptaron la invitaci\u00f3n de Yamu para apurar unas uvas y algunos pl\u00e1tanos\u00a0que le quedaban de la compra de Alham. Frank desaprobaba la conducta decadente de Yamu ech\u00e1ndole en cara que nunca hab\u00eda tenido que pasar hambre, pero los chicos se defend\u00edan diciendo que seria peor dejar que se echara a perder la fruta. Justo en mitad de la discusi\u00f3n, un grupo numeroso avanzaba a trompicones hacia ellos bajo la lluvia. Se podr\u00edan haber confundido f\u00e1cilmente con alg\u00fan tipo de muerto viviente, pero al acercarse vieron que era solo un grupo de mendigos. Les pidieron algo de comida y un sitio cerca del fuego, y Lancia no se lo pens\u00f3 dos veces. Yamu y Nori tambi\u00e9n les hicieron un hueco sin problemas, pero William y Frank desconfiaban de los mendigos. Solo cuando Lancia les rega\u00f1o les dieron alguna de sus raciones. Lancia se intereso por los mendigos y charlo un rato con ellos mientras com\u00edan. Descubri\u00f3 que iban en la misma direcci\u00f3n y. ni corta ni perezosa, se ofreci\u00f3 a acompa\u00f1arles hasta la gran ciudad de Minas Tirith. Esto llev\u00f3 a una especie de revuelta general. Por supuesto que William y Frank estaban en total desacuerdo, pero incluso a Nori y Yamu les parec\u00eda una muy mala idea acarrear con unos vagabundos que les\u00a0retrasar\u00edan y har\u00edan mas peligroso su viaje. Pero a pesar de que todos trataron de convencer a Lancia, aceptaron su decreto bajo la amenaza de acompa\u00f1ar a los vagabundos ella sola. Muy agradecidos a Lancia, los vagabundos les guiaron hasta la posta mas cercana para pasar la noche y se ofrecieron a tratar de conseguirles comida gratis. Lejos de aceptarlo, Lancia fue la que insisti\u00f3 en pagarles su cena y su alojamiento. Frank se sub\u00eda por las paredes en su interior. Lancia no solo podr\u00eda ser un blanco f\u00e1cil para cualquier desalmado de mente retorcida que hay suelto por el mundo, pero si encima estaba haciendo gala de su generosidad y riqueza la cosa empeoraba por momentos. A Yamu y a Nori no parec\u00eda importarles. Quiz\u00e1s ya se hab\u00edan acostumbrado a la forma de ser de su amiga, pero a Frank le parec\u00eda temerario.<\/p>\n<p>Cenaron y bebieron en abundancia, acompa\u00f1ados de los labradores locales y sus ya amigos vagabundos, y Lancia quiso alegrar el ambiente tocando la pandereta y bailando. Frank pens\u00f3 que la cosa empezaba a ser critica, asi que trat\u00f3 de proteger a Lancia, hablando con el posadero en secreto y pidiendo una habitaci\u00f3n al lado de la de la se\u00f1orita. Adem\u00e1s, pidi\u00f3 al posadero que la cerradura de Lancia fuera la que mas ruido hiciera, pero el posadero dijo que todas sus cerraduras estaban en muy buen estado, y que como no echara carbonilla&#8230;<\/p>\n<p>Mientras Lancia bailaba por turnos con todos los presentes vio a la persona con quien quer\u00eda bailar subir sola las escaleras.<\/p>\n<p>Frank sub\u00eda solo las escaleras, con los bolsillos llenos de carbonilla. La ech\u00f3 con cuidado en la cerradura de Lancia para que cualquier intento de forzarla fuera ruidoso, y adem\u00e1s, levant\u00f3 unos tablones del suelo para que crujieran al pasar por delante. Con la tranquilidad de que ahora Lancia estar\u00eda segura, se fue a su habitaci\u00f3n mientras ve\u00eda desde arriba como Lancia bailaba con sus amigos.<\/p>\n<p>Ya era muy de noche cuando los chicos se retiraron a dormir, pero Lancia se quej\u00f3 de lo ruidosa que era su cerradura. Yamu se ofreci\u00f3 a cambiar sus habitaciones, pero Nori sac\u00f3 sus cajas de herramientas y decidi\u00f3 echar un vistazo. Cuando se trataba de mecanismos algo se disparaba en la mente de Nori. El enano descubri\u00f3 f\u00e1cilmente que alguien hab\u00eda echado carbonilla en la cerradura a prop\u00f3sito, posiblemente una travesura. Adem\u00e1s, se fij\u00f3 en que los tablones estaban sueltos, pero se neg\u00f3 a hacer trabajos de reparaci\u00f3n gratis para el posadero. Limpi\u00f3 la cerradura y se fue a dormir.<\/p>\n<p>Al d\u00eda siguiente se repiti\u00f3 la historia. Frank se levant\u00f3 temprano para encontrar a William esper\u00e1ndole en la taberna, y los chicos se levantaron bastante mas pronto que el d\u00eda anterior, pero de nuevo quiz\u00e1s demasiado tarde. A\u00fan as\u00ed tuvieron que esperar a los vagabundos, y salieron todos juntos hacia Minas Tirith. Haciendo caso omiso de los consejos de los vagabundos, Nori gui\u00f3 al grupo por la ribera del r\u00edo entre los ca\u00f1averales para acortar tiempo. Para sorpresa de todos, el atajo funcion\u00f3, y llegaron sin ning\u00fan contratiempo a la gran ciudad de Minas Tirith por la noche. Las grandes puertas de la ciudad blanca se alzaban ante ellos.<\/p>\n<p>\u00bfQue maravillas encontrar\u00edan en la gran ciudad? Se preguntaba Lancia .<\/p>\n<p>\u00bfQue peligros nos acecharan? se preguntaba Frank .<\/p>\n<p>\u00bfPorque tenemos que cargar con Frank? se preguntaba Yamu.<\/p>\n<p>\u00bfIr\u00e9 bien vestido para la ocasi\u00f3n? se preguntaba Nori.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El sonido de la batalla que estaba teniendo lugar en la cubierta era muy evidente, al menos para Nori, a pesar de la terrible tormenta en la que el barco estaba inmerso. 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