{"id":221,"date":"2014-01-17T16:11:15","date_gmt":"2014-01-17T14:11:15","guid":{"rendered":"http:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/?p=221"},"modified":"2014-01-17T16:11:52","modified_gmt":"2014-01-17T14:11:52","slug":"la-ciudad-de-las-mil-maravillas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/2014\/01\/17\/la-ciudad-de-las-mil-maravillas\/","title":{"rendered":"La Ciudad de las Mil Maravillas"},"content":{"rendered":"<p><em><a href=\"http:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/files\/2013\/11\/Perg-PNG.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-94 alignleft\" style=\"border: 0px\" alt=\"Perg PNG\" src=\"http:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/files\/2013\/11\/Perg-PNG.png\" width=\"179\" height=\"160\" \/><\/a>\u00abMuchos son los sobrenombres con los que se conoce a la Ciudad de Carab\u00e1s, si bien algunos de ellos no tan agradables como desear\u00edamos sus habitantes. Uno de los mas curiosos hace referencia a la cantidad de fen\u00f3menos m\u00e1gicos que en ella ocurren, debido en gran parte a la influencia de nuestra gran Marquesa: La Ciudad de las Mil Maravillas.<br \/>\n<\/em><\/p>\n<p><em>\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em><!--more--><\/em><\/p>\n<p><em>Este sobrenombre tan rimbombante desbanc\u00f3 al antiguamente popular en la zona Ciudad de la Ruina, lo cual alegra enormemente a cualquier ciudadano. Las maravillas a las que se hacen referencia son numerosas, y mucho mas habituales en los primeros a\u00f1os del Marquesado. En aquella \u00e9poca era muy habitual que los colonos tuvieran encuentros con los Espectros Grises, o vulgarmente denominados Los Grises, unas sombras similares a fantasmas que en ocasiones se asemejaban a ciudadanos de una \u00e9poca remota de la ciudad, y que no parec\u00edan m\u00e1s que seguir una rutina marcaba. Sin embargo, si alg\u00fan colono nervioso reaccionaba violentamente contra ellos, o simplemente en su presencia, estos reaccionaban de forma violenta hacia el agresor, y en mas de una ocasi\u00f3n, en esos primeros a\u00f1os, hubo que lamentar mas de una perdida de vidas por esta causa. Sin embargo, los avistamientos de Los Grises son cada vez menos frecuentes, y cualquier habitante de Carab\u00e1s ha aprendido a ignorarles y simplemente seguir con sus quehaceres hasta que el visitante se desvanecia de la misma forma que hab\u00eda aparecido. Y aqu\u00ed acaban los fen\u00f3menos peligrosos. Todos los dem\u00e1s fen\u00f3menos que desde entonces han acaecido han sido beneficiosos, al menos en su inicio, o simplemente curiosos y neutrales.\u00a0<\/em><\/p>\n<p><em>Entre los fen\u00f3menos que la Marquesa inici\u00f3 se cuentan como mas famosos los incidentes del R\u00edo de Leche y Miel y las cabras que vomitaban joyas. Ambos creados por capricho de la Marquesa, siguiendo una imagen de la Ciudad que se hab\u00eda creado en su ni\u00f1ez, en principio alegraron much\u00edsimo a los habitantes. <\/em><\/p>\n<p><em>El Rio Tifer empez\u00f3 a bajar llevando leche y miel en su caudal, en lugar de agua, y los ciudadano de afanaban en recoger los alimentos a manos llenas. Pero pronto se descubri\u00f3 que la leche y la miel se filtraron al subsuelo, y los pozos de agua dulce se contaminaron rapidamente. La Marquesa solucion\u00f3 el problema purificando el agua con un deseo, pero gradualmente el agua volvia a contaminarse. Adem\u00e1s, en las lindes del rio empezaron a proliferar todo tipo de alima\u00f1as, desde insectos hasta ratas, que la Marquesa tambien se vio obligada a mantener a raya con sus continuos deseos. El olor en los d\u00edas calurosos, la mayoria en estas lindes, obligaba a que cada dia la Marquesa revisara la zona en persona para usar su magia. La llegada del Sabio Noorgard ayudo a la Marquesa a solucionar el problema, devolviendo al Rio Tifer a su estado original y dejando que la leche y la miel fluyeran libres en sendas grandes fuentes p\u00fablicas en la plaza del palacio, donde el control se aseguraba y no habian molestias para nadie. Actualmente muchos son los ciudadanos que acuden con regularidad a recoger leche y miel, y es visita obligada para los turistas, que suelen llevarse un par de botellas y tarros como recuerdo de Carab\u00e1s.<\/em><\/p>\n<p><em>El asunto de las cabras fue m\u00e1s peliagudo. de nuevo por capricho de la Marquesa, y siempre con animo de enriquecer y ayudar a sus habitantes, las cabras de Carab\u00e1s empezaron a escupir joyas. Cada v\u00f3mito provocaba que un pu\u00f1ado de gemas perfectas e indistinguibles de las obtenidas por m\u00e9todos tradicionales se pusiera en circulaci\u00f3n. Algunos ciudadanos con pocos escr\u00fapulos, no solo empezaron a hacer ingerir a las cabras vomitivos, sino que trataron de obtener grandes beneficios vendiendo las joyas a lugares cercanos que desconoc\u00edan el fen\u00f3meno. Los mercados del Jerifato de Al-Bassid, y de los Sohinatos cercanos empezaron a inundarse de gemas Carabasenses y la econom\u00eda no tard\u00f3 en resentirse. El Jerife Al-Bassid y los numerosos Sohines (se\u00f1ores de la guerra) de la zona empezaron a mostrar su enfado con la Ciudad de Carab\u00e1s, que ya de por si despertaba en ellos recelo y malestar. Las relaciones se volvieron muy tensas, y la Marquesa, con la ayuda del Sabio Noorgard, elimin\u00f3 todas las joyas creadas por las cabras y deshizo el hechizo. Sin embargo, por motivos que a\u00fan se desconocen, la propia Ciudad ejerce un extra\u00f1o efecto a las cabras desde ese momento: todas las cabras que nacen en Carab\u00e1s vomitan siempre joyas la primera vez que lo hacen, pero solo esa \u00fanica vez. A las cabras que a\u00fan no han sufrido su primer v\u00f3mito se las llama \u00abnoveles\u00bb y suelen ser cabras muy j\u00f3venes. Los ganaderos y pastores sacan un pu\u00f1ado de monedas por cada cabra que cr\u00edan con total seguridad, con lo que se aseguran su liquidez incluso en \u00e9pocas malas, sin alterar la econom\u00eda local. Algunos comerciantes se especializan en comprar cabras noveles a los pastores a cambio de una cifra razonable, ya que la cantidad de joyas que una cabra puede vomitar no se conoce con seguridad y varia mucho, y asi, estos comerciantes hacen una especie de apuesta. A cambio de unas monedas de oro pueden sacar grandes beneficios con suerte. Tras el primer v\u00f3mito, estos comerciantes venden las cabras a otros ganaderos para paliar las perdidas, o aumentar las ganancias. Este tipo de negocio, aunque legal, no esta del todo bien visto por muchos ciudadanos.<\/em><\/p>\n<p><em>El resto de fen\u00f3menos de los que se tiene constancia tienen que ver con las historias personales de sus habitantes, Muchos son los ciudadanos que dicen haber cumplido sus sue\u00f1os en la ciudad, ya fueran estos inmateriales como la felicidad, la tranquilidad, la seguridad o materiales, desde conseguir un hogar para sus familias hasta ni\u00f1as que misteriosamente han encontrado un d\u00eda, en su cama, a la mu\u00f1eca que deseaban. Si bien estos fen\u00f3menos se han vuelto cada vez menos frecuentes desde la llegada del Sabio Noorgard, todos los ciudadanos saben de buena tinta que es la propia Marquesa la que de alguna forma los hace realidad, y por ello no pasa ning\u00fan d\u00eda si que los ciudadano la recuerden en sus oraciones y pensamientos.\u00bb<\/em><\/p>\n<p>&#8211; Extracto de \u00abCuriosidades e Historia Sobrenatural del Marquesado\u00bb, de la obra \u00abCr\u00f3nicas de Carab\u00e1s\u00bb, Vol III. Por Raynavo Nijten.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abMuchos son los sobrenombres con los que se conoce a la Ciudad de Carab\u00e1s, si bien algunos de ellos no tan agradables como desear\u00edamos sus habitantes. 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