{"id":163,"date":"2014-01-16T15:52:50","date_gmt":"2014-01-16T13:52:50","guid":{"rendered":"http:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/?p=163"},"modified":"2014-01-16T15:52:50","modified_gmt":"2014-01-16T13:52:50","slug":"sorpresas-en-el-sotano-parte-3-despues-de-la-tormenta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/2014\/01\/16\/sorpresas-en-el-sotano-parte-3-despues-de-la-tormenta\/","title":{"rendered":"Sorpresas en el s\u00f3tano: Parte 3 &#8211; Despu\u00e9s de la tormenta"},"content":{"rendered":"<p><a href=\"http:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/files\/2013\/11\/Dado.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-99 alignleft\" style=\"border: 0px\" alt=\"Dado\" src=\"http:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/files\/2013\/11\/Dado.png\" width=\"179\" height=\"160\" \/><\/a>Los v\u00edtores del gent\u00edo se tornaron abucheos en cuanto el cuerpo de mercenarios se empez\u00f3 a abrir paso a codazos entre la gente para llegar hasta los nuevos h\u00e9roes. A los mercenarios no les pareci\u00f3 muy bien quedar en rid\u00edculo y como cobardes delante de tanta gente, y muchos menos de mano de unos j\u00f3venes pintorescos y un extra\u00f1o enano extranjero. Incluso siendo conscientes de que Lancia y Yamu son hijos de los H\u00e9roes, no se amedrentaron y les regalaron una serie de insultos y quejas sobre lo peligroso e inconsciente de su actuaci\u00f3n. Frank Melher, el Teniente en pr\u00e1cticas, se pudo del lado de los mercenarios, ya que tambi\u00e9n pensaba que la actuaci\u00f3n irracional de Yamu le pon\u00eda en peligro y, adem\u00e1s, hab\u00eda desobedecido una orden directa. De nada sirvi\u00f3 el que Lancia hiciera notar que Yamu acudi\u00f3 en su auxilio, ya que al parecer pocos creyeron que la chica hubiera ca\u00eddo realmente al agujero&#8230;y menos a\u00fan cuando la mayor\u00eda de la gente la vio saltar y aterrizar gr\u00e1cilmente. La discusi\u00f3n subia de tono, y Nori se calentaba cada vez m\u00e1s, y de no ser por la aparici\u00f3n de Vespero entre la multitud, armado simplemente con un garrote de tabernero y su actitud chulesca habitual, las cosas podian haber acabado en revuelta. En cuanto Vespero calm\u00f3 la situaci\u00f3n, haciendo que los mercenarios agacharan las orejas, las cosas volvieron a su cauce. Los mercenarios se marcharon sin poder acceder al socav\u00f3n, ya que Vespero aseguro que la situaci\u00f3n estaba bajo control y \u00e9l mismo o gente de su confianza explorar\u00edan los t\u00faneles y cazar\u00edan al drag\u00f3n. En cuanto se asegur\u00f3 que su hija se encontraba bien, ni corto ni perezoso salt\u00f3 al fondo del agujero y se perdi\u00f3 en la oscuridad.<!--more--><\/p>\n<p>Tras esta asombrosa escena que dej\u00f3 at\u00f3nitos a los asistentes a la fiesta, Samara, junto con su marido y su hijo rescatados, abraz\u00f3 a los muchachos y les dio las gracias por salvar a su familia. Adem\u00e1s, les ofreci\u00f3 el poco \u00a0dinero que hab\u00eda conseguido reunir para en caso de emergencia poder pagar a los mercenarios por sus servicios, como suele ser habitual en Carab\u00e1s. A pesar de que a Nori el dinero le hacia mucha falta, todos se miraron y, sin decir nada, estuvieron de acuerdo en no aceptar las 15 monedas de plata que Samara ofrec\u00eda, con lo cual se volvieron a producir explosiones de j\u00fabilo entre la poblaci\u00f3n. Como el ambiente se caldeaba y la gente se arremolinaba, a Lancia se le ocurri\u00f3 que podr\u00edan descansar y charlar sobre lo sucedido en el restaurante de su padre, Casa Mensel, que no estaba muy lejos (y as\u00ed , adem\u00e1s, las copas saldr\u00edan gratis). Las amigas de Lancia quisieron acompa\u00f1arla para agasajarla por su \u00e9xito, e incluso la orgullosa y distante Lavinia se notaba euf\u00f3rica tanto por la actuaci\u00f3n como por la aventura que su amiga hab\u00eda vivido y de la que nadie quer\u00eda perderse un detalle. Los soldados de Yamu tambi\u00e9n les siguieron, ya que ir\u00edan a cualquier parte a la que fueran un grupo de j\u00f3venes y bellas bailarinas y se sirviera alcohol. Y Daniella simplemente no abandon\u00f3 el lado de Nori en ning\u00fan momento desde que sali\u00f3 de nuevo del agujero.<\/p>\n<p>Un grupo \u00a0numeroso de gente les sigui\u00f3 hasta Casa Mensel, pero poco a poco el gent\u00edo se fue diluyendo. Al llegar a la posada y \u00a0sentarse, Lancia le pregunt\u00f3 a Yamu donde estaba Frank, su oficial. Al parecer Frank no les hab\u00eda seguido y esto preocupo un poco mas a Yamu, ya que en principio continuaban de servicio. Por ese motivo no pidi\u00f3 ninguna bebida alcoh\u00f3lica, pero fue el \u00fanico de sus hombres que lo hizo. Los dem\u00e1s se asombraron de lo ejemplar de su comportamiento&#8230;pero no soltaron sus cervezas.<\/p>\n<p>A la taberna de Vespero no tard\u00f3 en llegar Melissa, la madre de Lancia. Se la ve\u00eda preocupada por Lancia, pero al percatarse del buen estado de su hija y de su actitud ante todo lo que acababa de suceder, Melissa pudo al fin eliminar de su mente la duda sobre si Lancia habr\u00eda salido a su padre o no en lo que se refer\u00eda a los peligros y aventuras: evidentemente, al igual que su padre, Lancia no iba a ser de las que pensaran demasiado antes de actuar, y eso ya lo sospechaba. Gracias a los dioses, tambi\u00e9n hab\u00eda heredado su dureza y seguridad ante el peligro, y de eso no hab\u00eda estado tan segura hasta hoy, momento en el que hab\u00eda quedado evidente. Tras una breve charla en tono muy conciliador, le pregunt\u00f3 a Lancia si hab\u00eda visto a su padre, y esta le indic\u00f3 a Melissa que hab\u00eda decidido bajar a investigar las cavernas de socav\u00f3n. Sin un rastro de preocupaci\u00f3n, Melissa solo se llegaba a quejar de la ropa que tendr\u00eda que lavar y remendar a la vuelta de Vespero&#8230;tan segura estaba de su marido, el gran h\u00e9roe Vespero.<\/p>\n<p>Mientras Melissa se ocupaba del local en ausencia de su marido, un alboroto creciente se escuchaba en el exterior. Al momento, los j\u00f3venes h\u00e9roes del d\u00eda supieron a que era debido, al entrar en la taberna, r\u00e1pidamente y con aire nervioso, la propia Marquesa Nefertinarita, en su forma humana, buscando a Yamu y Lancia. Tras ella entraba jadeando el Sr. Noorgard, critic\u00e1ndola y aprest\u00e1ndola a cuidar el protocolo y abandonar canto antes un local como una taberna, tan poco propio de una marquesa, por muy propiedad de un Gran H\u00e9roe que fuera. Y tras Noorgard, ven\u00edan dos mercenarios muy bien pertrechados, que empujaban a la gente que quer\u00eda llegar a tocar a su Marquesa. Haciendo caso omiso a Noorgard (como es muy habitual en la Marquesa), Nefer se acerc\u00f3 a los chicos, claramente preocupada por su estado, y sin hacer caso al protocolo, abrazo efus\u00edvamente a Lancia y Yamu. Estos le presentaron primero a Nori, su nuevo amigo, y la Marquesa, de nuevo ante las criticas de Noorgard, le expres\u00f3 su mas sentido agradecimiento por ayudar a sus amigos y a la ciudad. La Marquesa, ante los at\u00f3nitos ojos de los hombres de Yamu y la propia Daniella, se sent\u00f3 en su misma mesa y empez\u00f3 a preguntar a los chicos todo acerca del extra\u00f1o fen\u00f3meno. Las amigas de Lancia, estando mas habituadas al trato con la Marquesa, simplemente cuidaron en extremo sus modales en su presencia, mas por miedo a las reprimendas del Sr. Noorgard que a lo que pudiera pensar su Marquesa.<\/p>\n<p>Tras contar su historia, Nefer se sinti\u00f3 indignada ante la pasividad y aparente cobard\u00eda de los mercenarios y, a pesar de que el Sr. Noorgard le quitaba importancia al hecho, prometi\u00f3 hablar con John Rudd, el l\u00edder del gremio de aventureros, para pedirle explicaciones. Ahora estaba segura de que la fundaci\u00f3n de una guardia de Carab\u00e1s era algo necesario. Adem\u00e1s, al enterarse de que hab\u00edan rechazado el pago de parte de Samara, Nefer quiso compensarles con 5 monedas de oro a cada uno. El Sr, Noorgard, de nuevo, expres\u00f3 de forma implacable su descontento y alego que no se deber\u00edan recompensar las acciones peligrosas ni las desobediencias a ordenes directas, y que en todo caso, deber\u00edan ser castigados por ello, al menos Yamu. Haciendo gala de su extraordinaria labia y carisma, Lancia convenci\u00f3 al propio Sr. Noorgard de que ella hab\u00eda sido una victima en todo el asunto, y que hab\u00eda ca\u00eddo al socav\u00f3n por accidente, con lo que exig\u00eda una compensaci\u00f3n o indemnizaci\u00f3n por el mal rato pasado. Nefer asinti\u00f3 y le entreg\u00f3 sus 5 monedas, ante el estupefacto Noorgard, que no pudo contestar a ese razonamiento. Yamu defendi\u00f3 su actuaci\u00f3n alegando que deb\u00eda salvar a la propia Lancia, a un menor de edad y a su padre que hab\u00edan ca\u00eddo en el socav\u00f3n, y que desobedeci\u00f3 la orden porque deb\u00eda hacer lo que los heroes deben hacer. Nefer, casi a grito pelado, volvi\u00f3 a decir que esa deb\u00eda de ser la actuaci\u00f3n de cualquier h\u00e9roe, y que los aventureros contratados distaban mucho de serlo y estaba empezando a darse cuenta ahora. No solo estaba de acuerdo con Yamu, sino que cre\u00eda que merec\u00eda una medalla. Sin embargo, Noorgard volvi\u00f3 a insistir en el hecho de la desobediencia, y al final se lleg\u00f3 al acuerdo de entregarle las 5 monedas como recompensa por haber excedido sus obligaciones, pero a cambio deb\u00eda entregar un informe completo de lo sucedido ma\u00f1ana por la ma\u00f1ana al Comandante Ankito. Nefer insisti\u00f3 en que quer\u00eda ver ese informe antes de que el Comandante lo tuviera en sus manos, y Noorgard le dio su palabra de que se lo har\u00eda llegar. Nori lo tuvo mas f\u00e1cil. Al igual que Lancia, fue solo una buen ciudadano que cometi\u00f3 un acto de valent\u00eda para ayudar a los dem\u00e1s. Como Lancia ya habi\u00e1 allanado el camino, las 5 monedas de Nori fueron a parar a sus ligeros bolsillos en cuanto esta le cont\u00f3 a Nefer las condiciones en las que viv\u00eda el enano y lo necesitado que estaba.<\/p>\n<p>Noorgard se retir\u00f3 un poco para comentar algo a los mercenarios, y la Marquesa Nefertinarita lo aprovech\u00f3 para quedarse satisfecha en su ansia recompensad\u00f3ra e invit\u00f3 a Yamu, Lancia y Nori, junto con sus posibles acompa\u00f1antes, al baile de gala ben\u00e9fico que se celebrar\u00eda en Palacio la noche siguiente. Desgraciadamente Noorgard lleg\u00f3 muy tarde y solo pudo quejarse de esta nada meditada decisi\u00f3n de la Marquesa.<\/p>\n<p>Y mientras Lancia empezaba a proponer actividades para pasar el dia con el dinero recibido, irrumpi\u00f3 en la sala Crom, claramente alterado y notablemente enfadado. Justo tras \u00e9l venia Vespero, que se afanaba en detenerlo, tratando de relajarle, mientras Crom hablaba muy alterado se\u00f1alando a Crom y Lancia. Mientras los dos amigos discut\u00edan alej\u00e1ndose de la entrada y la mesa de los chicos, se\u00f1al\u00e1ndoles varias veces a lo largo de su charla, La Suma Sacerdotisa y Consejera del Mayor Enano Pirotess, entraba solemnemente en la sala. En cuanto los vio, Nefer se abalanz\u00f3 sobre los Grandes Heroes para saludarles. Pirotess se mostr\u00f3 muy c\u00e1lida y respetuosa, sin salirse del protocolo, muy fiel a su cargo y sus sentimientos. Crom estaba muy enfadado, pero se alegr\u00f3 de ver a la Marquesa y la saludo cordial y efus\u00edvamente, al igual que hizo Vespero, a quien la Marquesa le devolvi\u00f3 un abrazo que ojos mas desconfiados definir\u00edan como demasiado efusivo. Mientras la escena ocurr\u00eda, el Sr. Noorgard se apart\u00f3 y no se entremeti\u00f3 en absoluto, quiza por respeto a los Heroes de Carab\u00e1s. Despues Pirotess apart\u00f3 a la Marquesa de Crom y Vespero, que continuaban discutiendo. Pirotess pidi\u00f3 a la Marquesa que cercara el socav\u00f3n y que no entrara en este nadie salvo los trabajadores y personal que la propia Pirotess designaria. La Marquesa no puso objeci\u00f3n ninguna a las peticiones de la Sacerdotisa, y ni siquiera mostr\u00f3 signos de que le parecieran sospechosas o extra\u00f1as.<\/p>\n<p>Aparentemente m\u00e1s calmado, pero claramente ocultando sus verdaderos sentimientos, Crom fue el primero en ir a hablar con Yamu. Para sorpresa de Yamu, Crom no le ri\u00f1o en exceso por sus acciones, aunque fuera porque cada vez que Crom sub\u00eda el tono de su discurso, Vespero le hacia se\u00f1as evidentes para que bajara el tono. Asi que Crom le dejo claro a Yamu que estaba feliz y orgullosos de que fuera guardia, y de lo que habia hecho al salvar a varias personas, pero tambi\u00e9n le dej\u00f3 claro que no queria que se metiera en mas lios. Con la impresi\u00f3n de haberse salvado, Yamu se apresuro a asentir y aceptar lo que su padre le habia dicho&#8230;a pesar de que por dentro sabia que para un guardia iba a ser dificil no meterse en lios&#8230;<\/p>\n<p>Y le toco el turno a Vespero, que trat\u00f3 de ocultar su alegr\u00eda porque su hija fuera una luchadora tan buena y con tal arrojo y valent\u00eda, gracias en parte a que, cuando mas se emocionaba habl\u00e1ndole a su hija de lo impresionante de su haza\u00f1a, las toses de Crom le hac\u00edan cambiar y adoptar una postura mas r\u00edgida con la actitud de su hija. Al final, Vespero dejo tambi\u00e9n claro a Lancia que, a pesar de que parec\u00eda muy bien preparada y valiente para afrontar cualquier desaf\u00edo, estaba muy preocupado por su integridad y esperaba que abandonara la peligrosa vida del aventurero. Sin creerse ni una palabra de la falsa preocupaci\u00f3n y enfado de su padre, Lancia asinti\u00f3 y despu\u00e9s le dijo que estaba muy afectada por lo sucedido, que estaba muy nerviosa y que quizas ir de compras y llevarse unos zapatos nuevos le ayudar\u00edan a olvidar. Sali\u00e9ndose del obvio guion preparado entre \u00e9l mismo y Crom, Vespero no pudo evitar acceder a las peticiones de su dulce hija y le dio 2 monedas de oro para que se comprara algo bonito, ante la evidente mirada de reproche de Crom y las risas lejanas de Melissa, que lo vio todo desde detr\u00e1s de la barra.<\/p>\n<p>Pirotess, antes de irse acompa\u00f1ando a Crom y Vespero, se interes\u00f3 por el enano que le hab\u00edan dicho que hab\u00eda participado en el rescate. Sin saber como actuar ante un personaje tan importante (como le hab\u00eda informado Daniella, que a cada momento que pasaba daba menos cr\u00e9dito a lo que estaba sucediendo), Nori se present\u00f3 ante Pirotess y acepto las alabanzas que esta le otorgaba mientras le miraba de arriba a abajo con ojos inquisitivos, como buscando algo. Lo encontrara o no, Pirotess se reuni\u00f3 con Crom y Vespero, y los H\u00e9roes abandonaron el local con algo de prisa.<\/p>\n<p>Con el dinero en el bolsillo y la visita de la Marquesa, los chicos aceptaron la sugerencia de Lancia de ir a gast\u00e1rselo enseguida, comprando trajes y vestidos para el baile de ma\u00f1ana al que acababan de ser invitados. Lancia y Yamu a\u00fan no sab\u00edan a quien invitar, pero Nori, ante las expectantes miradas de Daniella, no pudo mas que invitar ,de forma mas bien ruda e imperativa , a la enana al baile. A pesar de lo maleducado que pudo sonar para o\u00eddos no enanos, la propia Daniella dir\u00eda mas tarde que la actitud de Nori hab\u00eda sido muy dulce para los est\u00e1ndares enanos, y que Nori tenia cierta fama entre las jovencitas enanas por su estilo pulcro, su cuidado e higiene personal y su car\u00e1cter rebelde y nada tradicionalista. Daniella lo defin\u00eda como un joven rompecorazones enano. Antes de gastarse el dinero, Yamu quer\u00eda comprar una espada en condiciones, ya que a\u00fan estaba usando la reglamentaria. Lancia sabe mucho de tiendas, pero normalmente frecuenta mas las de ropa y curiosidades, aunque a pesar de eso dice conocer algunas tiendas en las zonas que frecuenta. Sin embargo Daniella afirma que conoce a muchos herreros enanos que venden directamente sus productos en su distrito, y tienen mercanc\u00edas que nunca legan a la Plaza de los H\u00e9roes u otros mercados. El hecho de poder visitar todos juntos el distrito enano, lleno de misterio y exotismo (al estilo enano) ilusion\u00f3 a Lancia, quien empez\u00f3 a planear una visita por la zona, tanto de tiendas como gastronomicamente. Mientras Yamu y Nori recog\u00edan los b\u00e1rtulos para seguir a las chicas, Lancia y Daniella charlaban animadamente sobre los pasteles de m\u00e1rmol, las salchichas de carne y la cerveza enana. Los soldados de Yamu trataron de despedirse de \u00e9l, pero Lancia se enter\u00f3 gracias a su fino o\u00eddo (posiblemente heredado de su padre) y les recrimin\u00f3 que se retiraran tan pronto. Estos se defendieron diciendo que deb\u00edan volver al cuartel para rellenar el informe, pero Lancia trat\u00f3 de convenc\u00e9rles dici\u00e9ndoles que sus amigas tambi\u00e9n ven\u00edan. Esta vez fueron Inger, Maria y Lavinia las que escucharon estas palabras, y se apresuraron a negar esta afirmaci\u00f3n. Esto solo hizo que Lancia tuviera que esforzarse mas para convencerlos a todos. Mar\u00eda dijo que deb\u00eda acostarse pronto porque ma\u00f1ana quer\u00eda levantarse para participar en la Caza de la Calabaza, ya que se presentaba por el Burgo Este. Inger y Lavinia no iban a presentarse por diferentes motivos. A Inger no le apetec\u00eda levantarse tan temprano y, adem\u00e1s, estas costumbres tan femeninas y \u00f1o\u00f1as no son de su estilo. A Lavinia, directamente, le horrorizaba tener que coger calabazas directamente del suelo y caminar por los campos mientras se manchaba de barro y esti\u00e9rcol&#8230; La excusa de Mar\u00eda no hizo mas que animar a Lancia que decidi\u00f3 en ese mismo momento que ella tambi\u00e9n iba a participar. Daniella miraba at\u00f3nita y entusiasmada a Lancia y Mar\u00eda mientras se cog\u00edan de las manos dando saltos mientras gritaban sin ninguna verg\u00fcenza que lo mas importante para buscar calabazas, seg\u00fan Lancia, era el amor&#8230; Despu\u00e9s de preguntar que era eso de la Caza de la Calabaza, Daniella pidi\u00f3 a las chicas si pod\u00eda acompa\u00f1arlas para participar ella tambi\u00e9n. Aunque el Barrio Enano no celebra esta fiesta de igual forma, eso solo supon\u00eda una ventaja para Daniella para alzarse con el titulo de Reina de la Calabaza del Distrito Enano.<\/p>\n<p>Con el subid\u00f3n de adrenalina y felicidad de Lancia, a la que todo le parec\u00eda sonre\u00edr (al contrario que al ligeramente apesadumbrado Yamu, que a\u00fan tenia que escribir un informe y enfrentarse al Comandante), esta convenci\u00f3 a todo el mundo para salir por la noche hasta tarde a gastarse el dinero, pasarlo bien y quedar ma\u00f1ana para ir a buscar calabazas. Nori se apunt\u00f3 a la Caza de la Calabaza para escoltar a Daniella, y Lavinia e Inger tampoco le pusieron muchos problemas. Los soldados de Yamu tuvieron que disculparse, ya que, al igual que Yamu, ma\u00f1ana tendr\u00edan actividad. Quiz\u00e1s patrullas o instrucci\u00f3n, pero seguro que no ten\u00edan el d\u00eda libre. \u00a1Eso si, esta noche estaban libres y les acompa\u00f1ar\u00edan de fiesta!<\/p>\n<p>Cuando el numeroso grupo lleg\u00f3 al Distrito Enano se quedaron asombrados por varios motivos. El primero es que todo el barrio ol\u00eda a quemado, debido a las numerosas forjas y hornos que parec\u00edan existir. Incluso salia humo de las casas particulares. Las calles estaban repletas de enanos con semblantes serios, pero era impresionante ver a tal numero de individuos de esta huidiza raza. Incluso vieron a varios ni\u00f1os enanos jugando en la calle a lanzarse piedras, juego infantil bastante com\u00fan entre ellos seg\u00fan explic\u00f3 Daniella. Lancia y Yamu se explicaron entonces la man\u00eda de Nori de arrojar piedras a los dem\u00e1s cuando se enfada. Mientras paraban en los tenderetes de comida de la calle y se iban gastando el dinero en comida enana t\u00edpica (alguna ven\u00edan en bol&#8230;otras en palo) llegaron a una forja de un herrero conocido de Daniella. El herrero, Herbert Gorin, par\u00f3 de trabajar y puso su cara mas molesta mientras el grupo entraba hasta que vio a la peque\u00f1a Daniella&#8230;o Hilsa, como \u00e9l la llamaba. Tras hablar un poco de su familia, protocolo habitual entre los enanos, Herbert le pregunt\u00f3 que es lo que tra\u00eda a ella y este pintoresco grupo a su herrer\u00eda. Lancia, a la que le gusta en exceso regatear, tomo la voz y empez\u00f3 a pedir art\u00edculos a Herbert, que dispon\u00eda de un surtido sorprendente en cuanto armas y armaduras. Yamu encarg\u00f3 a un buen precio una buena espada bastarda con runas enanas en la hoja que dec\u00edan \u00abDe tus amigos\u00bb, ya que tuvieron que hacer un bote para pagarla. Nori y Yamu se llevaron unas buenas armaduras de cuero enanas y se dieron cuenta, despu\u00e9s del exceso cometido, que les quedaban pocas monedas para adquirir los trajes de gala. Herbert qued\u00f3 satisfecho con la venta y les invit\u00f3 a visitarle cuando quisieran. Lancia tom\u00f3 de nuevo el mando, ya que en lo que se refiere a tiendas de ropa era una experta, y dirigi\u00f3 al grupo a las Filibusterias de la Plaza de los H\u00e9roes, en donde conoc\u00eda muchas tiendas que ten\u00edan buenos art\u00edculos a buen precio.<\/p>\n<p>Las tiendas de la Filibuster\u00eda son mas exquisitas que las del Distrito Enano, con diferencia. Lancia es conocida por varios vendedores que le dieron la bienvenida y la saludaban mientras pasaba. Lancia eligi\u00f3 una sus tiendas favoritas, que sol\u00eda importar genero ex\u00f3tico y se especializaba en prendas que a\u00fan no llegaban a populares pero sin duda lo pod\u00edan hacer. Las amigas de Lancia se perdieron entre los probadores y el genero.\u00a0La due\u00f1a de la tienda se dirigi\u00f3 de inmediato a ella, pero Lancia le aviso que tambi\u00e9n quer\u00eda prendas de gala para su amigo Yamu, Nori y Daniella. La dependienta aviso que, si bien no habr\u00eda problema con Yamu, esta tienda no se especializaba en ropa de gala y vestidos para enanos, aunque algo podr\u00eda encontrar. A Yamu se le eligi\u00f3 un bonito traje de gala con casaca muy militar, dado su estatus. Lancia eligi\u00f3 un atrevido y ex\u00f3tico vestido que hab\u00eda acabado de llegar del lejano Rhun y que era muy de se estilo, y lo completo con unos elegantes guantes a juego. Nori tuvo suerte y, seg\u00fan la tendera, la ropa de ni\u00f1o gordo le quedaba bien, asi que se llevo un traje elegante, pero algo infantil debido a la pajarita (que seguramente no se pondr\u00eda). Sin embargo Daniella no tuvo tanta suerte y la dependienta les aconsejo que buscaran en el mercadillo cercano, ya que en los puestos se pod\u00edan encontrar gangas y las enanas sol\u00edan vender sus galas porque no dispon\u00edan de muchas ocasiones para usarlas y tienden a no repetir modelos. Lancia les dirigi\u00f3 al mercado y, tras ojear los tenderetes con profesionalidad, descubri\u00f3 un precioso vestido para enanas casi sin usar, y lo consigui\u00f3 comprar a muy buen precio. Daniella estaba euf\u00f3rica con lo que sin duda era su primer traje de fiesta. Sin duda, el conocer a Lancia hab\u00eda sido una suerte para la nada tradicionalista y joven enana&#8230;aunque puede que su padre no estuviera de acuerdo con la nueva amiga que hab\u00eda conseguido.<\/p>\n<p>Con todos los paquetes cargados, los j\u00f3venes hicieron cuentas. a pesar de que Lancia hab\u00eda conseguido gangas y muy buenos precios, el poco dinero que les quedaba lo necesitaba Nori para conseguir una vivienda mas digna que su carro roto (que ni siquiera era suyo) y, seg\u00fan \u00e9l mismo, unas pocas cuerdas. Lancia y Yamu se preocuparon por la finalidad de las cuerdas, y a partir de entonces trataron de animarlo para que se quitara de la cabeza cualquier extra\u00f1a idea sobre ahorcamientos, mas en tono burl\u00f3n que en serio&#8230;Poco a poco, Nori iba acostumbr\u00e1ndose al humor de los chicos y se sent\u00eda cada vez mas c\u00f3modo con ellos. Sin mucho dinero, pero con ganas de divertirse, decidieron ir a Casa Mensel a cenar, porque les saldr\u00eda gratis. A Lancia le remordi\u00f3 la conciencia y decidi\u00f3 ayudar a su madre en la taberna haciendo de camarera, para disfrute de muchos habituales. Mar\u00eda, que tambi\u00e9n estaba acostumbrada al trabajo duro de la granja, no se cort\u00f3 un pelo y tambi\u00e9n ofreci\u00f3 sus servicios en pago por la cena y la bebida. Y entre risas, bromas y cerveza, la fiesta se alarg\u00f3 hasta la madrugada.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los v\u00edtores del gent\u00edo se tornaron abucheos en cuanto el cuerpo de mercenarios se empez\u00f3 a abrir paso a codazos entre la gente para llegar hasta los nuevos h\u00e9roes. A los mercenarios no les&#46;&#46;&#46;<\/p>\n","protected":false},"author":13,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[270],"tags":[],"class_list":["post-163","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sesiones-de-juego"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/163","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/users\/13"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=163"}],"version-history":[{"count":6,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/163\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":169,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/163\/revisions\/169"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=163"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=163"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/alpeia.com\/blogs\/cronicasdecarabas\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=163"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}